No seas soso.... voy a tener que salpimentarte. Dicho lo cual se arrodilló ante mi, y sin dejar de mirarme buscó la vianda en cuestión. Cerré los ojos para concentrarme en lo inmediato. ¡Que forma de sazonar! El éxtasis me curvaba hacia atrás, y apunto estaba de estallar cuando por la megafonía reclamaron el solomillo de la mesa 4
Cormoran
Espacio de creación de microrrelatos,
cuentos cortos y otras formas de
literatura breve, al acceso de cualquiera.
lunes, 27 de septiembre de 2010
SOBRIO
Pocos son los que quedan dando tumbos desacompasados de una canción que apenas reconocen. Pálidos ,demacrados, mandíbulas desencajadas con sonrisa perpetua. Abrazos en busca de apoyo del equilibrio. Humo denso y efluvios etílicos. Legué sobrio para verme en su reflejo, y con los pies en la tierra, supe que aquello no era vida. Pedí una copa y me la bebí de un solo trago.
Cormoran
Cormoran
Campanas
No me gusta hacer tiempo en la plaza antes de ir a comer a casa de mis padres, destroza el ritual de los domingos y deja entrar un mundo de descarriados, solitarios y mendigos como un vendaval en mi vida estable; aún me dura el malestar cuando llega el primer plato.
Heartguitar
Heartguitar
UNA VIDA
Mi padre envidió siempre a los POLÍGLOTAS porque creía que ellos podrían comprender mejor el mundo, se equivocaba.
Hablo 7 idiomas y ya los he utilizado todos para intentar explicar a mis raptores que un rehén es sólo un hombre y que ninguna idea vale más que una vida. No me entienden.
He logrado interpretar que me dicen algo sobre la libertad de su pueblo. No les entiendo.
Mañana el mundo estará igual, pero ellos serán unos asesinos.
Hablo 7 idiomas y ya los he utilizado todos para intentar explicar a mis raptores que un rehén es sólo un hombre y que ninguna idea vale más que una vida. No me entienden.
He logrado interpretar que me dicen algo sobre la libertad de su pueblo. No les entiendo.
Mañana el mundo estará igual, pero ellos serán unos asesinos.
Desasosegada.
Hola y adiós
La vida se le hacía añicos obsesionado con ella. Madrugaba atento al clinclineo de sus llaves, embriagándose del aroma de su piel en aquellos diez pisos de ascensor. Esclavo de sus horarios de azafata acabó por perder el trabajo y los amigos. En sus ausencias rebajó el grosor las paredes que los separaban. Percibía cada ruido, casi cada gesto. Una mañana creyó descubrir que era políglota, hasta que vió en la acera el camión de la mudanza. Le faltó el aire.
Alsquare
Alsquare
Cortesía
¿Puedo ayudarle? Le pregunté a la anciana que tiraba de la enorme maleta hacia el ascensor. Ella asintió sin mirarme. Iba a insistir, pero ella se alejaba, abandonando su carga. La abrí con facilidad y reconocí enseguida al cadáver doblado en el interior. Era mi esposa.
Heartguitar
Heartguitar
Horror amor error
Miedo. Tengo miedo. No, no es la noche. Ni la tormenta. Tampoco la soledad. No, no es la falta de luz (se ha ido con el último rayo) ni son los ruidos desconocidos que se adelantan a los truenos. No. Las leyendas de fantasmas de este pueblo no me asustan. No. Sólo trato de distinguir en la oscuridad del aire de esta casa solitaria el sonido de una moto. La tonta de mi hermana te ha dicho donde estoy y ahora yo ya no... porque si sabes donde estoy... tú...
mirina
Horror amor error
Miedo. Tengo miedo. No, no es la noche. Ni la tormenta. Tampoco la soledad. No, no es la falta de luz (se ha ido con el último rayo) ni son los ruidos desconocidos que se adelantan a los truenos. No. Las leyendas de fantasmas de este pueblo no me asustan. No. Sólo trato de distinguir en la oscuridad del aire de esta casa solitaria el sonido de una moto. La tonta de mi hermana te ha dicho donde estoy y ahora yo ya no... porque si sabes donde estoy... tú...
mirina
domingo, 26 de septiembre de 2010
Confesonario
Le pidió que le contara cómo se lo hacía su marido. Ante su asombro, le aclaró que se lo preguntaba por su bien, por si le pedía "cosas raras" que él, como su confesor, debería conocer para ayudarla a negarse.
Salió a la carrera, avergonzada y asqueada. Se arrancó el velo de la cabeza y juró que jamás se volvería a confesar. Y así fue, ni la cercanía de la muerte la doblegó.
Damadeltablero
Salió a la carrera, avergonzada y asqueada. Se arrancó el velo de la cabeza y juró que jamás se volvería a confesar. Y así fue, ni la cercanía de la muerte la doblegó.
Damadeltablero
PAPEL OXIDADO
La cajita metálica llevaba años olvidada en la estantería del trastero, escondida entre libros viejos y capas de polvo. La encontró por casualidad, en el fragor de la mudanza, y la reconoció al instante. La tentación venció al pudor y la abrió. Dentro, perfectamente ordenadas, viejas y amarillentas cartas de amor, restos de olvidados naufragios.
Cronopio
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