Cronopio
Espacio de creación de microrrelatos,
cuentos cortos y otras formas de
literatura breve, al acceso de cualquiera.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Zozobra dulce
Huyendo de un temporal seguramente inventado anidé en tu cintura, me hice un hueco en tu regazo, navegué hacia las profundidades, y naufragué sin remedio en el mar embravecido de tu piel encendida.
Salvaje huelga
Sin pensarlo mucho, impulsivamente, siguiendo su intuición, se atrevió a despegar para compartir juntos sus rescatadas libertades. La repentina huelga de controladores de sentimientos disparó los miedos, despertó los fantasmas, avivó el espanto de pasados fracasos y derrotas, cerró los aeropuertos de la esperanza y dejó en tierra las ilusiones.
Se estrelló miserablemente contra una modesta elevación.
Descartada la vía aeronáutica quiere intentarlo por mar.
Ahora toma clases de vela.
Se estrelló miserablemente contra una modesta elevación.
Descartada la vía aeronáutica quiere intentarlo por mar.
Ahora toma clases de vela.
eglon82
domingo, 12 de diciembre de 2010
Plegaria
Dime tus verdades, susúrrame al oído las certezas que espero, desgrana tus deseos, calma mis desvelos con tus ansias, entrégame tu aliento entrecortado, hazle un hueco a mis dudas y mis miedos en algún lugar cercano a tu pecho, permíteme que me pierda entre tus caderas y tus señuelos, entre tus pliegues y tus regresos...Y después, hagamos todo lo posible para que la monotonía no pueda presumir
de haber añadido dos nuevas presas a su colección de restos de naufragio.
de haber añadido dos nuevas presas a su colección de restos de naufragio.
Cronopio
Cita deseada
Desde el instante que quedaron, hasta el día señalado, debían de transcurrir, exactamente, cuatro días y dos horas. Su vida cotidiana fue sometida a una constante alteración en sus hábitos y costumbres. Imaginó de una y mil formas como disfrutar al máximo ese momento.
Y llegó.
En la forma que se miraron y especialmente, cómo se saludaron, los dos comprendieron que ese momento ya lo habían vivido en su mente, necesitaban improvisar.
21
Y llegó.
En la forma que se miraron y especialmente, cómo se saludaron, los dos comprendieron que ese momento ya lo habían vivido en su mente, necesitaban improvisar.
21
Mar
Sus vidas cristalizan en impulsos, deseos que convierten en palabras. Cada uno de ellos las deposita cuidadosamente sobre las olas, que las transportan sin pausa. Aman, no aman. Cada mañana recogen de la arena las palabras compartidas, traídas por los vientos. Sueñan, no sueñan. Así, se nutren mutuamente de ideas y emociones que transmutan en sí mismos. Conocen, no conocen. Cada uno desde su antiguo puerto fenicio. Separados, unidos por las mismas olas, el mismo mar. Saben, no saben.
El final del bosque
Ha resistido los emvites del tiempo. Ha sobrevivido a tempestades de agua y fuego, ha vencido en cien batallas devastadoras y se ha mantenido con pose desafiante, acariciando el cielo sin separarse ni un milímetro del suelo.
Hoy, en pocos segundos, una excavadora le ha extirpado de la tierra sin esfuerzo aparente y tras depositarle junto a otros que han corrido su misma suerte a un lado del camino, ha huído, rugiendo insolente, hacia el final del bosque.
Cronopio
Palabras
Invirtió una paciencia infinita en buscar un motivo en el que asentar su idea de que estaba herido. En un lugar de su cabeza, ocultas, muertas de pena, arrinconadas, estaban todas las letras. Olvidadas entre ruidos y discusiones. Nadie las limpiaba y ponía bonitas para salir y expresar palabras, frases. Cada oportunidad perdida, era lastrarlas de suciedad, omitiéndoles la vida, para lo que habían sido creadas.
Localizada la herida, abrió los ojos, expresó una enorme sonrisa, haciéndose verbo.
21
Localizada la herida, abrió los ojos, expresó una enorme sonrisa, haciéndose verbo.
21
Sólo cumplo órdenes
Antes de empezar, me daban lástima: eran muy jóvenes. Y hace tiempo que no me encargaban este trabajo, que en otro tiempo ejecutaba tan bien. Pero no tardé en sentir esa sensación renovada de cuando me miran con odio; y luego sus gritos, de creciente intensidad, ya me ponen especialmente excitado y ya no paro. ¡Qué se le va a hacer!. Sólo cumplo órdenes.
Luis Nieto (Papelylápiz)
Ambición literaria
Era un ingenioso micorrelatista, y sus contundentes tweets causaban furor. Tras incontables y popularísimas intervenciones de 140 o 280 caracteres, le poseyó el prurito del verdadero artista. Sentado ante el teclado, buscó ejemplos en los que inspirarse para expresar pensamientos completos, discursos entrelazados, textos de largo recorrido. Se encontró con un cuarto de millón de textos en incomprensible lenguaje diplomático. Escribió un par de tweets y salió a tomar unas copas.
Involución
Poseía una biblioteca y una cultura envidiables. Aristóteles, Spinoza, Kant, Goethe y Dostoyevski eran para él amigos de trato cotidiano. Un día, buscando un libro, le cayó encima un tomo de la Summa Theologica. Tras el golpe, no supo descifrar "If", de Kipling, que tantas veces había recitado. La conversación que intentó con su mujer acabó en diálogo de besugos. La conferencia que dio se transformó en rueda de prensa. Al cabo de un tiempo, sólo sabía escribir tweets y escuetos microrrelatos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)