El hombre más pequeño del mundo coincidió en un estudio de televisión con la mujer más grande del mundo, y se enamoró perdidamente de aquella enorme mujer. Cuando ella lo cogió delicadamente por las axilas y lo levantó como a un muñequito, él la miró embobado, su pequeña carita arrobada de pasión. Fue en ese momento cuando murió. No lo llegó a matar el desdén de la gigantesca mujer. Fue una risa, con un impulso asesino, que surgió de entre el público y se clavó en su pequeña espalda.
Hank66
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