Embutido en su elegante traje de luces, el matador, de purísima y oro, cruzó el albero de la Monumental con un balanceo altivo de sus caderas, mirando al tendido. Al finalizar el paseíllo, entregó el capote al subalterno, quien depositó en sus manos un sofisticado joystick. Descubriéndose, brindó el toro al respetable, y con un gallardo giro, se volvió hacia el plasma gigante. El Presidente pulsó el ON de su mando a distancia y el primero de la tarde, un zaino cornivuelto de 500 kilos, apareció en la pantalla mirándole con fiereza. mj
Espacio de creación de microrrelatos,
cuentos cortos y otras formas de
literatura breve, al acceso de cualquiera.
martes, 27 de diciembre de 2011
El invitado II
Enseguida se apercibieron de que les estaba contando una trola, le salían canelones por las orejas y llevaba manchas de carmín en labios y mejillas, su cara acalorada, una nariz enrojecida y unos ojillos achicados delataban una juerga anterior a su presencia en casa de los suegros, pero lo que le perdió definitivamente, fue la declaración del hermano pequeño de la novia, explicando con pelos y señales, la sesión de besos y caricias con la hija del vecino, en la puerta de al lado, ante su mirada.
Alfred
Alfred
El invitado
Estuvieron en todo momento encantadores, le acogieron como uno mas de la familia. Su integración fue haciéndose más fácil a medida que las libaciones aumentaron. Sentado en una mesa espléndida, al lado de una hermosa comensal, cuyas miradas arrobadas le provocaron temblores. Prácticamente no pudo hablar, salvo para balbucear agradecimientos y despedidas. Consiguió a dudas penas hacerse con la situación y salir al rellano, donde respiró hondo y se dispuso a dar una excusa coherente por su retraso
Cuentos del ayer
Hubo otro tipo de navidades; las del ayer, de pies fríos y colores sepia.
Yo era una modistilla de poca monta que llegaba a fin de mes a duras penas.
Mi sueño era comprarme aquella radio que miraba cada día, con la nariz pegada al escaparate.
En nochebuena ya tenía el dinero, pero ni un real más; !Que dificil decisión! la radio o el billete de autobús para reunirme con los mios.
Cené sola, escuchando la programación navideña y dejando que unos gruesos lagrimones cayeran sobre el plato.
Eran otros tiempos.
desasosegada
Yo era una modistilla de poca monta que llegaba a fin de mes a duras penas.
Mi sueño era comprarme aquella radio que miraba cada día, con la nariz pegada al escaparate.
En nochebuena ya tenía el dinero, pero ni un real más; !Que dificil decisión! la radio o el billete de autobús para reunirme con los mios.
Cené sola, escuchando la programación navideña y dejando que unos gruesos lagrimones cayeran sobre el plato.
Eran otros tiempos.
desasosegada
ATREZZO
La tarde comenzaba a sembrar manchas de noche. Las gaviotas, confundidas, picoteaban sombras en el puerto. De las manos de algunos pescadores se desprendían escamas brillantes de peces inocentes. Una profunda grieta separaba los senos de la tabernera que dejó de golpe el vaso de glögg sobre el mármol helado de mi mesa... y Leonard Cohen como humo envolvente. La escena me invitaba pero negó la entrada a mi inspiración. Exprimí con mi mano el papel, aún en blanco y lo arrojé al cesto de mi decepción.
country49
El fantasma de las Navidades Presentes.
Sonó la puerta, hacia años que no recibían visita alguna por estas fechas. El anciano, se decidió a abrir después de mirar por la mirilla...¡ Somos voluntarios de los Servicios Sociales del Ayuntamiento ! con una sonrisa rastrearon hasta el ultimo rincón de la casa. Marchándose después, sin causar ningún desperfecto, la pareja telefoneo ilusionada preguntando que tipo de mejoras se les había concedido. Una voz seca y contundente al otro lado del teléfono, les contesto. Nuestro personal, no hace visitas sin previo aviso, volvieron junto al brasero con tanto desconcierto como miedo. Matrixtilla
lunes, 26 de diciembre de 2011
Teledrama
Por costumbre evito los números desconocidos, pero respondí a aquella llamada. Síndrome de debilidad social estacional. Era una mujer acusándome de darle plantón. Por última vez, decía. Tal era su enfado que no pude meter baza para asegurarle que se equivocaba de cabrón y que aquella no era mi fiesta. Imposible encontrar un hueco entre sus palabras; cualquier intento de balbuceo me volvía rebotado. Ella colgó y se despidió para siempre. Yo encendí un cigarrillo y empecé a echarla de menos. Rodia
secretos
Aquel profesor de baile, consiguió que siguiese su compas hasta que la sangraron los pies. Se despidió de ella, alegando que ya era conocedora de todos sus secretos. Lo que no supo enseñarle es a vivir sin el. Matrixtilla
Brillo
Arena enganchosa le dijo uno.
Arena enganchosa era, con el alquitran que la acosaba, y con los que, como miel, la trataban bien.
El sol, las olas del mar y el viento del desierto la dejan libre de enganches. Le queda, de los amables, el brillo. Efecto espejo.
Escuchando Silent Nighth, Merry Christmas. Giovanni Marradi. RECOMENDABLE.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Es Navidad
Las calles relucen con sus guirnaldas iluminadas en los arboles, los escaparates de las tiendas ofrecen mil y un productos a los viandantes ansiosos de cumplir la tradición, gente con bolsas apresurando el paso, niños arrobados contemplándolo todo con deleite, rechistando para no dejarse llevar, de la fuente de sus sueños. Los abuelos haciendo promesas, de que este año si van a tener aquello con lo que sueñan. Gentes de todo tipo unidos por una causa común, llevar felicidad al entorno familiar. Alfred
Suscribirse a:
Entradas (Atom)