domingo, 30 de diciembre de 2012

Reflexión.

En la penuria de la soledad se fija la lejanía difusa del horizonte, esa tenue penumbra que dibuja una ilusión imaginaria donde se conjuran las tinieblas, se perciben los vacíos del tiempo, se adivinan las tormentas y las lluvias caen sobre el desierto de las almas errantes que vagan por las sombras del plenilunio tras el sueño de un ocaso hundido en su reflexión.

Kim Bertran Canut

Incertidumbre...postración.

"Soy mañana y oscuro es mi Sol, sólo el tiempo conoce la corta eternidad. El camino va más allá de aquí y si tu piel no acaricia mi yo, volveré vulnerable a mi guarida y sin herida, grabaré una vida concebida en el desierto de levedad. Prenderé fuego al desván de las cenizas de los ayeres y probaré que no existí".

Kim Bertran Canut

sábado, 29 de diciembre de 2012

Sin poder evitarlo

Tenia siempre algo que decir, no necesitaba musas inventadas, eran sus ideas, su propio ver y sentir. Pero, sin proponérselo, una maldición del "jitano", (bueno, ese era el nombre de un brujo malo) marcó su destino: "Nunca escribirás sin poner una letra mal puesta, de menos o de más"

arena

Diciembre ambivslente

Mirando hacia arriba, en la calle iluminada, había destellos azul y plata. En tiempos de crisis, demasiado pronto, pensaba. Al bajar la vista hacia el suelo, había delante, cogiendo restos de un contenedor delante de un bar, un chico bien parecido. Con los mejores deseos a todas las personas, en especial a las que sufren, a las que lloran y a las que sonríen.

arena

viernes, 28 de diciembre de 2012

Musas esquivas

En el colegio, todos niños fabulaban sobre el futuro; hoy querían ser bomberos y mañana policías. Pero él no, él lo tenía claro: iba a ser ESCRITOR.
Estudió, se formó, incluso se impuso un look bohemio acorde a su condición.
Todo iba perfecto, salvo un pequeño detalle, ante una página en blanco sólo lograba sudar.
Se impuso un horario, pero dio igual… nada.
Frustrado y desesperado decidió acabar con su vida.
Justo en el momento de saltar al vacío se le ocurrió una idea ¡Demonios, era la inspiración!
desasosegada

domingo, 23 de diciembre de 2012

Con mi dedito

Voy saltando de edificio en edificio, y desde el alféizar de alguno de ellos voy soltando burbujitas, unas son grandes, otras más pequeñas, algunas tropiezan por el camino con elementos diversos, otras se pierden en alguna papelera, pero unas pocas llegan hasta personas que intentan guardarlas en sus bolsos, solo algunas lo consiguen y ven así hecho realidad su sueño.

Soy el duende de la lotería, y este año quiero tocarte a ti con mi dedito burbujero.

JESTA

jueves, 20 de diciembre de 2012

Antiguas alumnas

Acepté ir a aquella reunión sin convicción. Llegué puntual como siempre y como siempre me tocó esperar.
El Colegio me pareció minúsculo: pupitres, escalera, clases, todo parecía haber menguado
Recorrí el patio  buscando el pasado y hasta hice un amago de tirarme por el pasamanos de la escalera, impulso que afortunadamente reprimí.
Todo era inútil, allí no quedaba nada de la que fui.
Entonces os oí llegar y el colegio volvió a la vida. Entre besos, risas y confidencias; el ayer y el hoy se fundieron.
desasosegada

martes, 18 de diciembre de 2012

RICTUS

Tenía la cara marcada por dos grandes surcos, la nariz aguileña, el pelo largo, lacio y blanco, solo tenía dos amigos, alguien le recordaba acariciando algún niño.
De nuevo aquel mes volvió a dejarse barba, como hacía frio busco en su armario aquella capa y los guantes que desde tantos años atras solia utilizar, sabía que se acercaba el día y que tendría que salir a trabajar.
En el fondo le gustaba, pero debía mantener su caracter adusto. Llamarse Melchor y ser rey mago ¡Tenía sus cositas!.

JESTA


lunes, 17 de diciembre de 2012

El preludio del fin.

Me mirabas fijamente con la expresión marcada por el dolor y de tus enrojecidos ojos asomaba toda la inmensidad del mar. Apenas fue un instante y sin embargo contenía toda una historia. Ni tú supiste nunca por qué me condenaste al olvido. Ajeno a todo, ignoraste que el olvido mata y así fue como esgrimiste la sentencia de mi destino. Yira

Palabras al viento

Creí verte, pero cuando el mundo paró de girar ya no estabas. No fue una ilusión. Tu rastro permanecía en aquel charco que dibujaba mi nombre. Quizá la sombra de la duda te visitó aquella tarde. Quizá buscaste mi recuerdo como yo el tuyo, y por una inexplicable cuestión de azar coincidimos en el mismo lugar con el alma perdida. Yira