Paseaba por los deambulatorios y triforios de la basílica, admirando una vez más las finas columnillas rematadas con escuetos capiteles de motivos vegetales. Advirtió una ancha grieta que recorría de arriba abajo la entera altura de un muro de sillería, hasta alcanzar y descolgar la piedra angular del arco de medio punto sobre el que descansaba el lienzo de pared. Decidió encajar en el hueco una tablilla de madera, a modo de cuña que completase el arco, y prosiguió su camino. Cien años después, el recién incorporado técnico del archivo episcopal se fijó en esa misma cuña. Se le antojó un elemento extraño, poco acorde con la estética del conjunto, por lo que la desencajó de un seco golpe de martillo. Un leve temblor precedió al estrepitoso hundimiento, a inexorable cámara lenta, de crucetas, terceletes, contraterceletes, combados, nervaduras, frisos, medallones, ojivas, rosetones, vidrieras policromadas, hornacinas, bóvedas, cornisas, contrafuertes, cúpulas, cimborrios, atalayas, campanarios y quinientos años de historia. La enorme polvareda se pudo ver, durante siete días, a cien leguas a la redonda.
Espacio de creación de microrrelatos,
cuentos cortos y otras formas de
literatura breve, al acceso de cualquiera.
domingo, 3 de marzo de 2013
viernes, 1 de marzo de 2013
COMO DIOSES
Paseo deprisa aunque sin prisa, con la cabeza en mis cosas.
Me cruzo con conocidos sin verlos y los atractivos escaparates son, para mí, opacos.
“¿Adónde vas, loca? ¿En que irás pensando?”
¿Y como decirles la verdad?... como contarles que justo cuando ellos me paran estoy a punto de resolver crimen, de suicidarme o de que me toque la lotería.
Todos los que me estáis leyendo, todos los que pergeñáis historias, sabéis que cualquier ficción nos obliga a tomar un montón de decisiones ¿Qué le abandone su mujer o que le perdone? ¿Qué se ahogue o que llegue un salvador?
Tenemos el privilegio de tener por un instante el destino en nuestras manos y lo barajamos a nuestro antojo, somos dioses en nuestro mundo de palabras.
desasosegada
jueves, 28 de febrero de 2013
Insectos
Nunca tuvo otra pasión que los insectos. De niño coleccionaba escarabajos y organizaba carreras de cucarachas. De adulto se hizo entomólogo y se recluyó ascéticamente en su laboratorio. No conoció otro amor que los lepidópteros, arquípteros e himenópteros, y éstos le correspondieron generosamente: cátedras, premios extraordinarios, doctorados honoris causa… Un día vio en una tienda de antigüedades un tierno caballito de madera y, presa de un rapto sentimental, lo llevó al laboratorio. No se percató del sobresalto en la urna de las arañas, las miradas reviradas de las mantis religiosas y, sobre todo, la inusual actividad de las termitas. Al regreso de un congreso en otra ciudad, en el lugar del caballito sólo encontró un montón de polvo. Las termitas reposaban satisfechas, las mantis, con las patas cruzadas y la mirada perdida, parecían disimular, y las orugas procesionarias dibujaban en el suelo una advertencia: “Nunca más”.
El Manco del Espanto
El Manco del Espanto
miércoles, 27 de febrero de 2013
Tiempo de poda
Soy una amante del vino, hija de una tierra de vino.
A veces, cuando paseo por la viña y piso su tierra seca y pedregosa, siento que soy uno más de sus frutos, ya que he crecido absorbiéndola y su néctar corre por mis venas.
¡Aprended de las viñas! decía mi padre pensativo.
Y tenía razón, los ritmos de las vides pautan la existencia de mi familia, oscilando anualmente entre la austera y solitaria labor de la poda y la alegría colectiva y desbordada de la vendimia.
Ahora que el frío sobrecoge nuestros corazones ha llegado el tiempo de preparar el futuro; hay que establecer valores y ser valientes para extirpar sin piedad las plagas que nos amenazan, hay que eliminar los sarmientos secos e inútiles y recortar los tallos nocivos, sólo entonces podremos mirar al futuro sin miedo y esperar que la próxima cosecha sea buena para todos y cuando digo todos, quiero decir, todos.
desasosegada
sábado, 23 de febrero de 2013
Ingrávida esencia
Desde donde escribo esto, la parsimonia es necesidad y el sueño irremisiblemente eterno.
tapia
tapia
miércoles, 20 de febrero de 2013
Dos palabras
Refugiándome de la lluvia otoñal, estudio tu lacónica respuesta a mi nota, el cuidado verbo con que analizas y desmenuzas tus pulsiones, hasta disgregarlas en sus mínimos elementos integrantes, con sintaxis precisa y lógica intachable. Enumeras, ponderas y elogias mis propias emociones, la belleza de mi imperfección, los detallados pros y contras de mi pensamiento lateral. Te escribiría de vuelta. Pero salgo y me empapo de fría lluvia. No necesito refugio: Mi nota contenía dos únicas palabras.
tapia
tapia
martes, 19 de febrero de 2013
LUTO
Le daba miedo una abuela dura, práctica y autoritaria, educaba con la alpargata. La única vez que la vió tierna fué al chivarle la de la amiguita lo que las niñas decían: "cuando murieran las yayas se podrían de luto hasta las bragas." . Le dió un plátano a la niña, cosa que no se tenía cada día. Esto también le costó un sopapo, para hacerlo durar se lo comía chupado. Tardó años en comprender el significado. Pasadas tres de sus siete vidas cuando tiene motivos de luto, lleva bragas negras unos días.
arena
arena
Donde tú estás...
Aquella urgencia me obligó salir en plena noche, para más inri, se trataba de un caserón tan alejado y destartalado que a la luz de la luna se me antojó espectral.
La puerta estaba abierta y un anciano yacía en su lecho pálido y sudoroso; aparentemente no había nadie más en la casa.
Le ausculté y viendo su estado, llamé a la ambulancia. Debí marcharme entonces, pero no tuve corazón para dejarle solo, así que me senté a su lado.
El enorme cuadro de la cabecera llamó mi atención; un joven y atractivo soldado me contemplaba sonriente. Era él, no cabía duda, solo que 40 años más joven, 40 lustros más fuerte, 40 siglos más bello.
“En que extraños monstruos nos convierte el tiempo” pensaba agobiada cuando oí que intentaba hablar, acerqué mi oido a su cara y susurró: “donde estás tú estuve yo, donde yo estoy estarás tú”
El pánico me invadió y salí de la casa dando un portazo, al día siguiente me contaron que había fallecido y su sentencia resonó aún más clara “donde tu estás…”
lunes, 18 de febrero de 2013
Subsistencia
Río de aguas plácidas, barquitas reposando y nosotros en algún lugar inquietos… ¿por qué no nos instruimos en el arte de vivir…? Es hermoso y sensato hallarse ricamente pobre, sobrevivir con solo lo necesario…ver amaneceres y horizontes, pescar y cazar para comer…plantar tu propio huerto…sentirte libre y disfrutar de las cosas simples y sencillas…Da igual si el instrumento es de viento, cuerda o percusión…lo que interesa es que suene… ya sea rascando caracolas, golpeando piedras y palos, meneando huesos o silbando cañas de bambú…esa armonía que satisface nuestros adormecidos sentidos, despertándolos y entregándolos al cenit sensorial ¡es lo que cuenta, somos la importancia de creernos! Bien, si no hay prisa, sentémonos y contemplemos el reloj parado de la libertad...
Kim Bertran Canut
Kim Bertran Canut
domingo, 17 de febrero de 2013
Pequeños gestos, grandes conquistas
Se enamoró de ella en el instante mismo en que el tirante de su camiseta resbaló sinuoso por su hombro mostrándole toda su tersa desnudez. Aquel hombro se convirtió en el fetiche secreto de su pasión, a él subía, primero con besos furtivos, después consentidos, para abrirse paso por entre los recovecos de su cuerpo y alma, sabiéndose entonces conquistador y conquistado. Sobre aquel hombro se recostaba para buscar el bálsamo que le hiciera dejar atrás todo lo que de agitado había tenido el día, dejándose hipnotizar por el cadente vaivén de su respiración. En aquel hombro derramó lágrimas de dolor, y en él se apoyó para seguir caminando. Aquel hombro era todo su universo en ella y bastó un simple tirante para alcanzar la felicidad.
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