lunes, 7 de octubre de 2013

DESPEDIDA (I)

No llores, bonita. Mira, yo ya he cumplido mi ciclo vital, lo sé. Estoy aquí en el hospital con este proceso que tú y yo sabemos a donde conduce y ¿sabes? no estoy triste, no puedo estarlo porque tu existencia me ha hecho feliz. Claro que te produce tristeza que yo no vaya a estar, y me gusta significar algo en tu vida, pero no quiero que cuando yo ya no esté y pienses en mi estés triste, quiero que pienses en todos los momentos de alegría y felicidad que me has dado, que me has regalado aún sin saberlo. Calla, calla, por favor. Te he dicho muchas veces que no me das más que alegrías y ese es el resumen de lo que siento por ti. Espero que cuando te venga a la cabeza mi imagen veas a tu padre sonriente, sonriente por nada, sonriente por tu existencia, por tu descubrimiento de la vida, por tu ilusión, por la dureza de algunas decisiones a las que te has enfrentado, por el cariño gratuito que te tengo y que sé que me tienes, por tu parecido conmigo, por tu falta de parecido conmigo, por tu radicalidad, por tu bondad, por tu simpatía, por tu humor, por tu intransigente búsqueda de la justicia, por tu capacidad de disfrute.

Alfonso Blanco

domingo, 6 de octubre de 2013

Lamentaciones...

He escuchado que los trabajadores españoles, han perdido en tan solo cuatro años, lo que ganaron en todo el siglo XX.

Con todo lo que está ocurriendo en este país corrupto…si 40 millones saliéramos a protestar, en lugar de dormir siestas y ver tele-sofá, quizá no estaríamos perdiendo nuestros derechos laborales y sociales y España no viviría una recesión hacia el tiempo de los cincuenta, con sus miserias y hambrunas…

Preguntémonos porqué no salimos a las calles a protestar ¿Realmente no vemos la luz al final del túnel? ¿Sabes que aunque acabe la crisis económica, el país habrá quedado empobrecido, huérfano de prestaciones sanitarias, servicios de educación, cultura? Los gobiernos desean ver al pueblo así, débil, necesitado, iletrado, desnortado…para acatar sus leyes mezquinas e inhumanas…La realidad es esquiva hacia los intereses del pueblo, pero precisamente lo es porque, éste no quiere verla y la disfraza de oropeles… ¡Asume c on conciencia y coherencia lo que ocurre a tu alrededor ¡



Kim Bertran Canut

Pequeñas Antillas ( II parte )

Satíricos miembros erectos fecundan los violentados vientres que en un dionisiaco futuro albergará los infiernos dantescos del caribe y las áfricas… ¡ay África! Que estás en los cielos (y en EEUU, Madrid, Barcelona, Londres y París). No ha servido de nada la arena depositada en las entradas de los aposentos indígenas, esa popular creencia de que los ángeles caídos, maléficos, rebeldes, pecadores no traspasarán los umbrales sin haber contado uno por uno cada grano de arena… ¿calmar a los espíritus con religión?... ¡OH, Dios! Cuan desafortunados los que yacen sin fe.

Bolsillos vacíos, cuartos menguantes…griterío clama desconcierto, reunión de masas, politiqueros parlanchines, brujos, curanderos y tribus de médicos ineptos. Parafernalia danza de la muerte, aguardiente, santeros y sus cultos ruinosos…enfermos ¡joder, si no hay un puto hospital!...corazón, mente, alma, al amanecer duerme el exorcismo y la tormenta amenaza con furia divina…ente rrados bajo sus fuegos, los amerindios colonizados lloran, suspiran, oran a las saetas del olvido.



Kim Bertran Canut.

Pequeñas Antillas



Plantaciones de cacao, caña de azúcar y oro verde (banana)…tránsito por las calles estrechitas de adoquines infectos, blenorrágico. En la plaza del pescao, Zanba el demonio juega al Kou Kou djèdjè…letras quemadas leídas en papel limón con estupefacción…los almacenes con tejados de aguilón de curaÇao permanecen tapiados con un rito sangriento. En sus puertas coloreadas de ténebre oscuridad, los aires ventean huracanados. Asusta el temblor, el eco indeciso, unánime imagen de recelo. Las aguas altivas de los mares se alzan empuñando lengua asesina que engulle a sus presas, devolviéndola a las fauces de sus orígenes más ancestrales.

Antes de la rebelión los fantasmas duppies ofrecen “un petit marronage” a los criollos prietos, blancos o trigueños que bailan y componen músicas con viejos barriles de petróleo, con patas de conejo en las bocas y gallinas descuartizadas.

Se mestizan los cacerolas de acero ( steel pan) con el soca, raggasoca y calipso…el cimarrón vocifera un papiamento isleño, prenden las hogueras y los poseídos, desnudados por mister Vaudou, enloquecen y gozan de sus flácidas carnes grotescas, pigmentadas de lujuria. Satíricos miembros ere

Kim Bertran Canut

Informática Forense

Seleccionado este mes para el Concurso de Abogados.

Casi en el ocaso de mi carrera profesional se presentó en mi despacho el accionista de una de las mayores empresas del país.

-Se acabó la fiesta y el jolgorio-me dijo, mientras se acomodaba en la silla. Este caso, a partir de ahora, tendrá carácter preferente para usted.-Y me puso sobre la mesa una memoria usb con el logo del partido.

-Ahí dentro, está capturada la evidencia del delito. Pura cirugía informática. Hemos entrado hasta la cocina.-prosiguió-Ha sido extraída la información donde se demuestra la titularidad compartida de la cuenta bancaria con los más sonados líderes de la cúpula del gobierno. Y ya, de paso, hemos detectado conexiones ilícitas con la mafia internacional y con representantes de Comunidades Autónomas. Todo está ahí. Y nada de ir a la policía.

-¿Pero, cómo puedo ayudarle?-Le pregunté perplejo.

-Ganando el pleito que el PC nos ha puesto por allanamiento de morada.

Montesinadas

viernes, 4 de octubre de 2013

EL DÍA EN QUE DEJÉ DE VER

El día en que dejé de ver

Me pareció el día más triste de mi vida.

Colores, sonrisas, guiños y expresiones

Desaparecieron.

¿Qué haría yo sin disfrutar

De un amanecer, de un ocaso,

De un Velázquez, de un paisaje,

De la carita de mi niña, de la belleza?

Pero podía haber sido peor.

El día en que dejé de oír

Me pareció el día más triste de mi vida.

Cantos, trinos, sinfonías y alegrías…

Silencio.

¿Para qué llorar, si no me oigo?

¿Para qué gritar, si no me escucho?

¿Para qué cantar, si desafino?

¿Qué dices? No te escucho.

Pero podía haber sido peor.

El día en que dejé de amar

Ese sí que fue el día más triste.

Pero no de mi vida.

Estaba muerto.



Fernando da Casa de Cantos

Pequeñas victorias

Y en lugar de la casta y orgullosa flor de lys llevaban la más modesta de todas las flores: la violeta.

Ese era su estigma; una humilde flor bordada en la corbata del uniforme les convertía en los proscritos de las aulas, en los despreciados becarios.

Para sobrevivir en aquel mundo de pijos había que observar una regla de oro; no molestar a los ricos.

Pero llegó la fiesta de final de curso. Ese año le tocó participar en el juego de la cuerda, así que cuando llegó su turno la asió con desgana.

Todo cambió cuando vio que el capitán del equipo contrario era Jorge, el niño que más chulo y cruel de la clase, para complicarlo todo, animando a Jorge estaba su hermana dueña de unos ojos como estrellas.

Así que tiró y tiro. Tiró con los ojos cerrados, notando el sudor en la espalda.

En un último y supremo esfuerzo, apretó los dientes y volvió a tirar.

Y funcionó, vaya si funcionó. Sintió como si un castillo de naipes se desmoronara y la cuerda cedió sin esfuerzo. Abrió los ojos y vio a los heráldicos tumbados en el suelo, humillados

Luego miró hacia ella. Y vio como le miraba con admiración, En ese momento sintió que pasara lo que pasara mañana, él era el niño más afortunado del mundo.



desasosegada

jueves, 3 de octubre de 2013

ZOILÓGICO

En la jaula del amor el macho y la hembra viven de espaldas.

En la jaula del vicio la manada sólo come fruta.

En la jaula de la política los machos llevan siempre las manos en las orejas y las hembras andan preocupadas de puntillas.

En la jaula del hambre una manada lapida constantemente a otra.

En la jaula de la alegría se desinsectan a cabezazos.

En la jaula de la pasión ríen con lágrimas.

Los simios están aburridos de ver siempre las mismas actitudes humanas en las jaulas y se están planteando construir un horno crematorio para los humanos que termine con sus apestosas prácticas. Después plantarán en el lugar un bosque para que jueguen sus hijos.



Alfonso Blanco

lunes, 30 de septiembre de 2013

EGOÍSMO

No sabes lo que quiero.

¿Lo quieres?

No puedes saberlo.

Si tú supieras lo que yo sé,

No sabrías quererlo.

Te enredas en mis pensamientos,

Me peinas dulcemente las ideas.

¡Ay! Me duele tu maraña sedosa,

Pienso que enredas adrede.

Tampoco sé lo que quieres.

No lo quiero.

No sé saberlo.

Si supiera lo que sabes,

No me importaría.



Fernando da Casa de Cantos

domingo, 29 de septiembre de 2013

Y entonces, surgió el amor

Pensé dejarla un bonito día de verano, eran las fiestas del pueblo, la gente se paseaba por las calles con sus disfraces de felicidad, el olor a mar se colaba por entre las aletillas nasales y te hacía cosquillas en el espinazo, la laxitud del tiempo detenido en la siesta invitaba al sopor de la modorra en un sofá compartido por dos cuerpos sudorosos. Estaba radiante con su vestido de flores cuando me dijo alegre -Venga, vamos a la verbena.

Me pareció muy cruel sumirla en un drama entonces, "no puedo hacerle esto ahora, esperaré al otoño". Y llegaron los días grises y las primeras lluvias, el olor a tierra mojada, eucalipto y mar húmedo empapó todo con la inmensa belleza clásica del Mediterráneo, me pareció que aquella dulce melancolía agravaría aún más su duelo. "No puedo hacerle esto ahora".

(El siguiente enlace es altamente recomendable, el relato puede pasar perfectamente inadvertido; acompañar lectura de: http://www.youtube.com/watch?v=WWiqte u9WCA)

M.