sábado, 16 de octubre de 2010

Aullidos

Las sombras me acechan constantemente. Pero cada vez que la luna se llena las noto más cercanas, percibo casi su aliento. Cada plenilunio pienso que será el último, que no voy a sobrevivir a otra noche de caza. Debo buscar ayuda, aunque sé que va a ser difícil encontrar a alguien que confíe en mi. La licantropía nunca ha estado bien vista.


Cronopio


Milagro en la catedral - (papelylápiz)

Abren la entrada a las visitas guiadas ¿Recuerdas? Sin perdernos nada sobre la otrora construcción de las vidrieras y su actual restauración, nuestras miradas se fusionaron allí­ con tal intensidad que luego sentí­ miedo. La distancia en edad era demasiada, incluso ante las piedras de una catedral. De nada sirvió condenarme bajo la estéril racionalidad, para luego volver desesperadamente hacia tus labios. De nada servirí­a olvidar, si sigo hablándote desde una cápsula de ámbar que silencia mi grito.

Genio

Soñando acariciaste la lámpara que me contiene. Por ello concederé tu deseo de deshacerte de esa sombra que empaña tu luz y te relega a ser un paria torpe e inútil, encerrado por aquellos que se avergüenzan de ti. Relájate. Cierra los ojos. Duerme el sueño de la ignorancia y despierta con la verdad entre los labios.

Saryle


Juntando letras

Busco palabras en los rincones de costumbre pero sólo soy capaz de acumular espacios vacíos que no acierto a llenar con tinta o con voz. Hoy no aspiro a crear una gran obra, ni siquiera una pequeña; sólo ansío una frase que añada una pizca de luz, un mensaje disfrazado de letanía que me ayude a saldar deudas con este absurdo dolor.


Cronopio


Puse un anuncio sobre la original sombra de la cerradura. La colaboración del fotógrafo y su pasión hicieron el resto.
cormoran

Búsqueda interior

Me voy. Quiero algo nuevo que contar, aunque sea más estrellas en nuestro pequeño trozo de cielo. Me voy aunque te amo. Esta es mi única seguridad pero no me incluye. Quiero que mi amor crezca de tal manera que no necesite de ti para florecer, un amor que no mendigue con una mano abierta sino que dé con una mano abierta. En mi búsqueda puede que tenga que perderme para poder hallarme y que no regrese la misma mujer que se fue. Me reconocerás sumergiéndote en mis ojos y nadando en ese mar de amor que me llevé de ti.

Saryle

Siempre hubo clases - (papelylápiz)

Sentada sobre la frí­a piedra, una señora mendiga a la entrada de la muralla. Viste sucia y de negro, tiene hinchadas las piernas y gesto de dolor. A nadie veo echar monedas. En la plaza de la catedral, un hombre joven y aspecto dicharachero pide con su gorra a los turistas, saluda cortésmente, se mueve con gracia y algo debe decirles que tenga gracia, pues consigue monedas con cierta facilidad. Hasta ahora no habí­a reparado en la diferencia entre "mendicidad" y "alguien que vive de pedir".

La sombra del desván (anamaría)

Miró el reloj y apuró el paso.
"Otra vez" susurró muy bajo
Cuando llegó a casa ya había oscurecido, cogió el cesto de la ropa, prendió la luz que pendía del techo y como cada noche subió al desván a tender la colada.
Cantaba como para romper el silencio, como para mitigar el miedo que desprendía su cuerpo, e inmóvil contemplaba como la silueta de su sombra se movía...
Esto no me está pasando, se decia a si misma, cerró la pequeña ventana y sin querer zanjó el asunto

viernes, 15 de octubre de 2010

Concurso

"¿Abro el sobre?" –preguntó, una vez más el presentador. Su frente denunciaba el calvario que estaba sufriendo. El público, una masa informe, coreaba la consigna que exhibía el regidor de manera implacable. Se sentía al borde del abismo, la angustia le impedía respirar. Si acertaba sería el rey, si se equivocaba seguiría siendo ese fracasado del sofá…El anuncio del premio le sumió en un desmayo negro…
Damadeltablero

BERTA

Llevaba buscando a Berta dos meses. Había acabado con su marido y tres tipos más sin causa aparente. Los mataba, les cortaba los huevos y se los metía en la boca. La pista del último me llevó a un oscuro club donde acabé acostándome con una guapa rubia a la que le faltaba el pulgar derecho. Por la mañana, mientras la rubia cantaba en el baño, me llamaron para darme nueva información sobre Berta. Le faltaba un pulgar, me advirtieron, y se estaba sometiendo a un tratamiento contra el SIDA.
juanxxi