sábado, 30 de julio de 2011

El vuelo del olvido

Cuando la piqueta penetró solo salió un chorro de polvo. Se
oyó un aleteo de invisible jilguero con alas de cristal.
Cuatro huesos apoyados en la pared cayeron por fin vomitando su último estertor.
Y nada más. Solo kilos de soledad, tantos como años de olvido.
Dentro de aquella pared, ellos y sus dos hijos. Sin poderse abrazar ante la muerte, ni arrodillarse para rezar.
Y, luego, solo polvo. Y silencio. Envueltos en la tela de araña que teje el olvido.

Gabriel Palafox

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

Lo fugaz

La torpeza y la timidez me impidieron aprehender la intensidad de tus miradas furtivas, cuando al despedirnos volvías la cabeza o la última comida en la que apenas pudimos probar bocado. Y ahora que estás tan lejos echo de menos aquellos momentos compartidos, tan fugaces, en los que hablabas y yo sólo miraba tus manos y la boca y los ojos y tu pelo. Dicen que el amor no se mide por lo que dura si no por la huella que deja. Y maldigo mi estupidez por no haber captado la huella de tu mirada fugaz.

flix

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

Cambio (no elegido)

Tenia un niño pequeño, otro en la barriga. Una asignatura optativa le resultaba dura. Era impresionable y creia que nunca podría dedicarse a eso.
Le tocó de lleno corregido y aumentado, convivir con un diagnóstico que se conocía y trataba de de sisoslayo.
Cambió su vida por completo. desecho los lujos, matuvo su ética. Su estética en lo posible.
Nunca más conoció la debilidad, el egoismo, la soledad ni el vacío. Cambió el sufrimiento por enegía psitiva. No podía, ni puede,deprimirse a gusto

mirada

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

Marea

La silla traqueteaba por la pasarela de madera que llevaba a la playa. Cuando las ruedas cayeron en la franja de gruesa arena, Pedro escuchó los jadeos de Ana mientras intentaba hacer avanzar la silla. Entonces, bruscamente, el mar se acercó más y más. Supo que otra persona ayudaba a Ana. Dejaron la silla justo al borde del agua. Pedro miraba las olas que comenzaban a lamer las ruedas. Musitó un breve "adiós" y miró al horizonte. El sol se ocultaba. Cerró los ojos y escuchó el rumor de la marea.

Hank66

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

viernes, 29 de julio de 2011

Miradas en el tren

Los trayectos en el tren de cercanías se acortaban a medida que nuestras miradas se iban descubriendo, se envolvían en sí mismas y se hacían un nudo de lana que se aislaba del resto del vagón. Había algo de soledad en aquella mirada verde, pura e inagotable, una mirada entre la ventura y la desventura. Luego llegaría la noche del Pardo, inevitable y mágica. Después voló al país en el que las mujeres sólo dejaban a la vista la mirada y los viajes en tren se llenaron de su ausencia y mi tristeza.

flix

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

Fantasmas del pasado

!Es él, tiene que ser él! y le observo con disimulo.
!Es él! El mismo fuego en los ojos y esa inconfundible sonrisa.
Pero claro, hace tantos años que puedo equivocarme, además el tiempo hace estragos, no sé...
Pago y salgo, pero...
Vuelvo al bar y pido otra caña, indecisa.
Finalmente pienso !Quién dijo miedo!
- ¡Qué alegría verte después de tantos años!
- Disculpe señora, creo que me confunde con otra persona.
Vuelvo a mi caña, treinta años más vieja, treinta años más torpe, treinta años después.


desasosegada

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

Lo que le diría

Su cara de muñeca bosteza aburrida por nuestra charla. Le pregunto qué piensa del tema y responde, lindos ojos entornados, que le da igual, que a ella todo le da igual.

Y yo la miro intentando ocultar que es por ella que mis oscuras palabras encallan en cursiladas. En tu ausencia, le diría, mis horas vagan bajo un eclipse total.

Pero claro que no digo nada y su novio pide la cuenta y yo me ofrezco a pagarla. A un mismo tiempo les veo alejarse, mi libreta se abre y la luna vuelve a ser raptada.

Eunuco

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

jueves, 28 de julio de 2011

Los amigos del Facebook

Adrián saltó de la cama, se desperezó y comenzó a bajar las escaleras hacia el comedor. Tropezó y casi cayó rodando, pero recuperó el equilibrio. Conectó el ordenador. Abrió el Facebook. Todos sus amigos habían desaparecido. Las fotos, los comentarios, todo. Solo había tres solicitudes de amistad. Juan, Rafa y Andrés. Abrió la boca, sorprendido. Los tres habían muerto hace tiempo. Como un mazazo, la verdad le golpeó en las sienes. Miró la escalera, comprendiendo. Así es como funciona, pensó...

Hank66

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

Torre de la Miranda

El abuelo enloqueció. Se largó a su niñez. Ahora vive en Cornellá, en la residencia que construyeron sobre su antiguo colegio. Se ha reencontrado con antiguos amigos. Ríen y charlan todo el rato. A veces salen y suben a lo alto de la Torre de la Miranda, el castillo de su infancia. Hacen fiestas. El abuelo saca a bailar a una chica, 60 años después, y en el aire flota un leve aroma a refresco y colonia infantil.

Hank66

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter

La edad intermedia

Un cúmulo de secretos y enemigos le hicieron reflexionar sobre su entrada por la puerta grande en la jodida madurez. La edad intermedia en la que los mayores e hijos en edad preadolescente proclaman cada día su jodido egoísmo, achicando tu mengüante libertad, la edad en la que no te quedan amigos para confesar secretos que además ni te creerían y en la que tu propio carácter de superviviente se ha granjeado enemistades inevitables y sempiternas. Jodida edad la del medio de la vida.

flix

Blogged with MessageDance using Gmail | Reply On Twitter