sábado, 21 de enero de 2012

Paredes

Bob interrogó a las cuatro paredes que abrazaban el escenario. Una pared contestó negándose a dar la respuesta esperada. La segunda pared, ante su pregunta, tornó al rosa de vergüenza y permaneció en silencio. La tercera escupió sus palabras, que se perdieron a través de la ventana. La cuarta pared, la que apuntala amorosamente la cama, se trocó en un telón y ante Bob se proyectó esa película cuyo rodaje ya sospechaba: Su mujer como actriz principal y a su mejor amigo como "guest star".

country49


INSPIRAR... A TODO PULMÓN

Quiso recoger detalles para ambientar su obra. Entró en el bosque con un par de cuadernos y recogió nombres, bocetos y descripciones de flores, hojas, insectos, aromas y colores, minerales, sombras y contraluces, árboles, formas, ruidos, frutos y combinaciones de todos ellos. Salió sin terminar el segundo cuaderno. Le preguntaron si había concluido.
-Abandoné? no encontré otra manera de terminar.

?es mi invitación a participar en http://estanochetecuento.blogspot.com/
Un saludo, gracias

Juanxxi


...EL BAÚL...

...Apenas perceptia que se había encaramado así misma y que aquella cosa y él a cada paso que daban erán ya la misma.Huellas de nieve la delataban y desde entonces mira, teme y calcúla no diluirse en el polvo en frio al pisar sin más...
JOSE RAMON SANTANA VAZQUEZ

viernes, 20 de enero de 2012

MIRAR ANTES DE ENTRAR

Dos años ahorrando para cumplir el sueño de su vida, viajar a Africa, caminar por la sabana, dormir al raso bajo las estrellas.
Hoy es el día, tras retirar sus pertrechos en el aeropuerto comienza su primera excursión.
Día completo, deshace el equipaje en su tienda de campaña, deja las pantuflas en el suelo, se descalza, por fin puede sentarse.
Nunca sabrá lo ocurrido, un sibilino alacrán sale de entre sus pies, un punto rojo en su dedo gordo delata el motivo, los ojos fijos en el negro cielo

JESTA


Urbis

Las aceras humedecidas adquieren las formas y las costumbres de un animal mitológico herido de muerte.

Las farolas apenas rasgan la niebla, con su desesperado y siseante grito eléctrico.

Los edificios tiemblan ateridos, a pesar del esfuerzo de sus moradores por mantener sus entrañas a temperatura constante.

Los automóviles resoplan, se retuercen, danzan al son de un blues de asfalto y humo.

Mientras paseo, me resigno a no encontrar, hoy tampoco, la salida de este laberinto informe.

Cronopio

Aniversario

Los días, meses, años, fueron cayendo como losas, encima de su ya larga y dilatada vida. El peso le hacía ir más lento, pero no menos decidido, en su caminar, por el sendero que le permitiera llegar, sin renunciar a sus convicciones, a compartir, lo recogido en el largo trayecto.

Alfred


jueves, 19 de enero de 2012

Monigotes

En la distancia, parecían monigotes bamboleados por el viento. Uno de ellos decía mientras desaparecía: «Ese "nosotros" en el que recala tu fe, no fue más que un error analgésico, de esos que fundan aquello que no dura para siempre». El otro callaba como si entendiera que su respuesta, aún perfecta, estaba de más.

Al rato quedó solamente un monigote bamboleado por el viento. Reafirmado en su fe se decía: «Algún día el "para siempre", aunque dure lo mismo que un suspiro, volverá a llegar ».

Eunuco


Sirena

Eres la primera sirena que confunde una delicada red de pesca con unas medias sin costuras. Sueñas con piernas de mujer pero tu cola acabará en una lata de conserva si no expones tus senos al albur de esos marineros de costra salada. Y aún así, quizás no sea suficiente y necesites despojarte de parte de tus escamas, dando a entender que puedes comportarte como una de esas furcias que mantienen vivo el tridente de Neptuno. Todo lo que cae en la red es pescado. Es la ley del más fuerte. Lo siento.

country49


Reciclando

Desde la única palmera de que disponía, se pasaba el día oteando el horizonte. Como naufrago que era, envió mensajes en unas botellas de vino burdeos del 58, obsequio de la bodega del yate en el que se hundió, debidamente asimilado su contenido. Se dedicó a explicar su sentida soledad al mundo, vía mar, cuando la mares estaba alta y que le devolvía las botellas, cuando estaba baja. Momento en el que bajaba, aprovechaba para recogerlas y respondía a sus propios mensajes, todo totalmente ecológico

Alfred


Cumbres

El sonido del viento arrastrando las capas superiores de la nieve, le impedían oír el lento ascenso de sus compañeros, insinuados en la lejanía. Estaba solo en lo más alto, y se sentía el rey del universo, veía ante sí un mar de nubes del que sobresalían los otros picos de la cordillera, pequeños islotes, a los que no se podía llegar a nado aunque era la impresión falsamente recibida. Ante tal espectáculo, no tuvo más remedio que inclinarse reverencialmente ante su autor, fuese quién fuese. Alfred