Atravieso el vestíbulo, donde discurre suave el tiempo, para encontrarte, el rostro curtido por el sol, los brazos firmes por la tierra, los labios con el exacto calor que tanto añoro. Juntos recorremos los vericuetos que reconocemos sin un ápice de duda, con calma, sin deudas, en momentos eternamente volátiles, encendiendo, a cada curva del consabido camino, fuegos insospechados. Regreso a mi neblina, a las horas que discurren al compás de tu acunar perdurable. Tras el vestíbulo del tiempo. Befana
Espacio de creación de microrrelatos,
cuentos cortos y otras formas de
literatura breve, al acceso de cualquiera.
sábado, 28 de enero de 2012
viernes, 27 de enero de 2012
Oleajes.
Acunada sobre mí misma enciendo la noche, en esta noche, abrazada a una manta beige. Aquella que me sugiere esencias a libaciones de yogures y paseos, a despertares amables y risas cómplices, a ritmos ignotos que ni sé si configuraré en este océano de olas y arrecifes.
Rodeando el cabo de Hornos y sobreviviendo a sus embestidas de mar brava, espero encontrar la playa blanca donde poder tenderme desnuda al sol.
Ese que me nutre. Incluso a mi pesar. Albada
Rodeando el cabo de Hornos y sobreviviendo a sus embestidas de mar brava, espero encontrar la playa blanca donde poder tenderme desnuda al sol.
Ese que me nutre. Incluso a mi pesar. Albada
Un broche en la solapa.
En el joyero las baratijas presumían de sus brillos, los pendientes desparejados se miraban intentando acuerdos imposibles y un anillo viudo de una pieza lacada no se repone del atrapamiento entre la pared y la nevera.
Un broche con una pluma proclama su enfado por el maltrato de esta mujer. Cuando Laia descubre que el adhesivo de la identificación de visitante ha lesionado el cuero de su chaqueta, recuerda un broche y se lo pone, sin recordar su alergia hasta que empieza a estornudar.
Albada
Un broche con una pluma proclama su enfado por el maltrato de esta mujer. Cuando Laia descubre que el adhesivo de la identificación de visitante ha lesionado el cuero de su chaqueta, recuerda un broche y se lo pone, sin recordar su alergia hasta que empieza a estornudar.
Albada
El poder de una mariposa
Nació con miedo al mundo.
El médico me aconsejó llevarle al campo y así lo hice. Al llegar se mostró indiferente, pero pronto echó a correr persiguiendo a una mariposa.
Reía incansable e incluso logró tocarla con su dedito tembloroso, ella naturalmente, escapó volando.
Al ver su desconsuelo le enseñé las fotos que acababa de hacer y ante mi estupor, me abrazó sonriente.
Terminó el día y el sueño, él volvió a su autismo y yo a mis intentos por alcanzarle, pero aquel momento aún calienta mi corazón.
desasosegada
El médico me aconsejó llevarle al campo y así lo hice. Al llegar se mostró indiferente, pero pronto echó a correr persiguiendo a una mariposa.
Reía incansable e incluso logró tocarla con su dedito tembloroso, ella naturalmente, escapó volando.
Al ver su desconsuelo le enseñé las fotos que acababa de hacer y ante mi estupor, me abrazó sonriente.
Terminó el día y el sueño, él volvió a su autismo y yo a mis intentos por alcanzarle, pero aquel momento aún calienta mi corazón.
desasosegada
jueves, 26 de enero de 2012
EL COPISTA
La vela paría una llama tan prematura que su danza apenas iluminaba algunos centímetros de noche. El monje, bajo la capucha, oliendo el silencio, palpaba el papel y deslizaba la punta de la pluma hasta que ésta se alineaba con las últimas letras escritas. Suspirando, alcanzó el recipiente de barro que trasudaba vino y detuvo su laboriosa tarea de copista. Decidió abandonar. Le parecía diabólica esa obra que trataba sobre un artilugio mecánico que en el futuro haría innecesario su trabajo. country49
Sueño vital
Tras nuestra noche, despierto sola, envuelta en una bruma impenetrable. Busco tu luz: en la irreconocible densidad sólo adivino el vaporoso reflejo de mis confusos ojos. Rastreo tus susurros: la niebla sólo me devuelve el resonar de mis pasos vacilantes. Mi extravío, desolación y espanto agotan toda mi esperanza y energía. Me vence el sueño. Y, en sueños, tu etérea presencia me colma y conforta para disipar toda duda, insuflándome nueva vida. Por mucho que insistan, no volveré a despertar.
El calendario
La regalaron un calendario, que colgó en el lugar mas cálido de su casa. Según pasaron los dias, se percato de que en fechas anteriores...se habían borrado los números y habían sido ocupados, por unas caritas que se ajustaban perfectamente a su estado de animo. Hizo balance, y los dias de tristeza ganaban con diferencia a los de alegría. Inicio una batalla, de cambios de actitud. Cuentan, que todas las mañanas , cuando se despierta; corre ilusionada a ver una sonrisa en sus dias.
Matrixtilla
Matrixtilla
Una de tiros
Los disparos sisearon y retumbaron estruendosamente, como en las películas antiguas, por lo que dedujo que estaba soñando y, lejos de intentar esquivarlos, se mantuvo inmóvil y tranquilo, pues sabía, a ciencia cierta, que ese no era su verdadero sonido.
Cuando levantaron el cadáver, el forense no supo a qué atribuir esa extraña y plácida sonrisa en su rostro.
Cronopio
Cuando levantaron el cadáver, el forense no supo a qué atribuir esa extraña y plácida sonrisa en su rostro.
Cronopio
Conato de optimismo postmortem
Con asumida tristeza, describía sin pausa sus fracasos vitales, a la lívida luz de haces solares filtrados por el insondable océano, que apenas rompían la oscuridad y el opaco silencio que lo envolvían. Redactaba con parsimonia, haciendo caso omiso del tiempo transcurrido desde el hundimiento de su nave, que había arrastrado hasta el fondo a su tripulación, incluyéndolo a él, el capitán, pasto de ávidos escualos. "Al menos soy nutritivo", borboteó, fantasmagórico, volviendo a su pálida bitácora. Befana
Nadie escapa...
Abrió la puerta de su casa el 18 de Enero. Feliz, bronceado y con el recuerdo del olor a mar revoloteando por su cabeza. Un mes. Sin reuniones, sin hipocresía, sin deseos de paz a desconocidos. Dejó las maletas en el suelo y pulsó el interruptor de la luz. Ahogó un grito al ver a las tres figuras coronadas frente a él. Lo encontraron al cabo de dos días, la cara morada, asfixiado con polvorones y turrón. Y un papel clavado en su pecho con la punta de una estrella: "Nadie escapa de la Navidad"
Hank66
Hank66
Suscribirse a:
Entradas (Atom)