sábado, 10 de marzo de 2012

Duermevela

Desnuda, sofocada, sudorosa y con agitación en su voz me dijo - ¡hola! Y me sonrió.

Como un ángel caído, pero levantado. Sin alas, pero con fe en su vuelo. Sin máscaras, pero con picardia.

A esa hora del duermevela.

A esa primera luz de la mañana.


De vuelta.

He vuelto a mi vida.
Me perdí cuando se marcho. Sombras y fantasmas fagocitaron mi mundo condenándome a un vagabundeó funesto.El alma atónita y la memoria intacta degollaron las pocas posibilidades de sobrevivir que quedaron.
Hoy sigo vivo, negociando treguas a diario con mis recuerdos.
De nuevo el futuro se dibuja con líneas precisas y luminosas. Regreso a casa. Tras mía el precipicio donde me llevaron las ansias de su ausencia.
La llama de quien fui alumbra por fin mi camino

H.


Ante la pantalla

Tenía la pantalla del ordenador toda para él, esperando que empezara a teclear, tenía qué ser su gran obra. Nada de esas ñoñerias que se publicaban para espíritus acomodados. Empezaría con un relato de misterio, con tensión. Se lo penso mejor y optó por redactar un manifiesto, donde plasmar las grandes ideas para recuperar el país de su mediocridad. Entonces pensó en gran amor perdido, le dedicaría un excelso poema. Abrió un recuadro, por donde muchas personas escribían opiniones. Y se perdió.

Alfred


viernes, 9 de marzo de 2012

Silencios de plomo

- Y además nos hace daño, dile que no vuelva a hacerlo, anda mamá, porfa.
- Pero ¿Cómo voy a decir al tío Mariano que no se os acerque?
- Es que siempre nos da cachetes y besos babosos.
- No seáis niñas, el tío solo quiere mostraros su cariño, no es más que un pobre anciano sin más familia que nosotros.
- Pero es que…
- Se acabó la bobada, a callar y a sonreír que ahí llega.
Mamá no se enteraba nunca de nada, aquella tarde el viejo asqueroso nos manoseo de nuevo y nosotras nos juramos callar y vengarnos.

desasosegada


Ruleta

Llevaba toda la noche jugando rojo par, y ganando, la rubia despampanante sentada justo enfrente le sonreía cada vez más, a medida que sus fichas aumentaban en volumen. Le devolvía las sonrisas, al principio en una ligera mueca, luego más abiertamente, no fuera que algún acompañante se molestara. Pero como no era así, empezó a elucubrar posibles maniobras de acercamiento, en esto ella jugo trece negro, sin pensarlo depositó todas sus fichas en la casilla, y perdió. Momento en que ella se marchó.

Alfred


jueves, 8 de marzo de 2012

Convicción

Eran los mejores equipos, los de los pueblos vecinos. El fútbol daba ilusión, fiesta, las tardes de los domingos Se iba acompañado por mayores, era un campo lejano y peligroso, tanto se podian recibir pelotazos como pedradas, si terminaba así el partido.
Aquel día fué diferente, increparon a un jugador, se bajo el pantaloncillo y se arrodilló en medio el campo.
Durante muchos años creyo que los futbolistas meaban arrodillados. Ella lo había visto.
Arena


"Tomándome la libertad"

Una hoja en blanco es como empezar a vivir, todo es posible, todo está por hacer. Puedes empezar a escribir o pintar lo que te salga. Y, por lo tanto, si la ves así, sin tocar aún, tienes la sensación de que empiezas a vivir a través de ella.
De modo que siguiendo esa idea, me siento volver a nacer en estos momentos, con la diferencia de que yo no pude a priori diseñar mi vida. Y ahora sí.
Porque yo diseño lo que quiero poner: nada, un dibujo, unas frases, o ambas cosas.
Y cada página en blanco, de ahora en adelante, va a ser para mí, como una nueva vida que empieza.
Voy en búsqueda de folios en blanco?


Sagrario M. D.




miércoles, 7 de marzo de 2012

RIZANDO EL RIZO

Rezaba rizando el rizo, pues su raza rozaba la prohibida raya que podía hacerle una raja en su piel roja.

Leyó el cartel que a la luz de una farola indicaba el fin de la zona en la que le estaba permitido estar, y menos a aquella hora del atardecer en la que las sombras entre los escombros no discernían entre la vida y la muerte.
Demasiado riesgo para un inocente cuya única culpa era haber nacido judio en una epoca equivocada y en un lugar equivocado, podría quizá correr, pero ¿Hacia donde?.

JESTA


La paloma

Cómo una hazaña describe su vuelo, la paloma blanca de la paz, ante el acoso de las belicosas cotorras, en formación de combate, sombra verde que le impide ver el horizonte de su misión. Entre los penachos de las palmeras mal aclimatadas, intuye al enemigo, y en las cornisas llenas de púas no puede cobijarse. Mirlos y gorriones, observan ausentes, porque no les interesa, un final a punto de escribirse.
Las plumas blancas caen lentamente sobre el parque, recogidas por unos niños jugando a indios Alfred

Ecuación

Queda, en la retirada de la marea, ese suma y sigue de la ecuación inconclusa entre crisoles de sueños. Mientras deshojan margaritas de papel arrugado van amontonando: Un poco más de ausencia y un poco menos de desasosiego.

Unos ceniceros con envoltorios de caramelos.

Una taza colgada para el café frío a media mañana.

Unos pliegues de menos en la sábana y unos crucigramas de más por resolver?hasta que puedan dejar atrás ese aún no ser nada. Ni ella, ni él.