jueves, 23 de septiembre de 2010

Mi abuelo era una persona de "raza", curtido en mil batallas de día. La noche era para dormir. De palabra breve y bien aprovechada. Jamás acompañó la comida con agua. Como el decía: "¡el agua es para lavarse y algunos marranos que hasta se la beben!". Se dormía en un viejo sillón desde que murió "abuela", abrazado a su botella de tinto añejo. Nunca demostró afecto. Esa noche durmió asido al pañuelo de novio. Nunca despertó.

veintiuno


3 comentarios:

  1. Bueno el juego de opuestos "Nunca demostró afecto. Esa noche durmió asido al pañuelo de novio." El resto de la información sobre el personaje, ¿es necesaria para llegar al final? ¿O se podría reducir? Y en ese caso, ¿perdería o ganaría? Me lo pregunto al releer y te lo pregunto.

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  2. veintiuno23/9/10 23:40

    Bueno, no lo he revisado. He querido hacer un mr. en referencia a los abuelos de antaño y he ido escribiendo sin pensar en el cierre. Aunque ese juego de confrontación lo hice especialmente para resaltar a los hombres antiguos, que no demostraban sentimientos por que estaba mal visto. Sin embargo, desde que desaparecían sus "compañeras", caían como moscas. Se asió al pañuelo, sabiendo que iba a morir.... Gracias, especialmente por comentar mis escritos.

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  3. Bueno, muy bueno. Has conseguido esa pincelada que buscabas sobre esos "abuelos de antaño". Chapeau!!!

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