martes, 21 de septiembre de 2010

EL VALOR DE LO IMPORTANTE

Logré volver de Namibia sin traerme nada, pero dejando un amigo.
Tiempo después vino a visitarme su hijo con un extraño regalo: una garrafita de un líquido de dudosa transparencia, era AGUA del pozo de su aldea.
Me acosté un poco mohína por el "extraño" regalo. Soñé con tierras agrietadas por el sol y niños sudorosos acarreando garrafas.
Al levantarme le envié una nota: "Nadie me ha hecho nunca un regalo tan valioso"
A vuelta de correo contestó: "Sabía que tú lo entenderías"

Desasosegada.

No puedo soportarte y sin embargo te saludo con una sonrisa y cuando nos sentamos cerca estoy siempre preparado para reaccionar ante cualquier gesto tuyo. Es como si quisiera construir entorno a ti un delicado templete cuya belleza te ocultara. Pero sus columnas se quiebran en cuanto te mueves y no tengo derecho a pedirte que te quedes quieto.

Heartguitar

¡Papá, despierta!

"No llores, hijo. No ha sido culpa tuya. Papá tiene una enfermedad. Se queda dormido mucho rato, como muerto ¿Te asustaste mucho? Ya está. No estoy enfadado. Querías despertarme, y yo olvidé guardar las tijeras en el cajón. Anda, hijo, ayúdame a ir al lavabo. Ahora papá ya no ve"

Por Hank66


Ars Interruptus (Eunuco)

La dificultad añadida con la que topó su obra no venía de la carencia o calidad de las palabras a grabar sino del correoso soporte. Resoplando dio un descanso al relieve inmóvil y abrió la ventana. La lluvia caía en horizontal como rayas de agua sobre el cuaderno del viento. Extendió la mano izquierda y simuló escribir en el aire mientras tarareaba una melodía nocturna. Para cuando terminó de trazar los garabatos invisibles las gotas habían borrado ya casi todo rastro de sangre de sus dedos.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Escribirte (a ti)

No logro escribirte. Lo intento, pero es inútil, no puedo. De pronto los puntos son tus pecas, las de la espalda y llego a tu barbilla escalando paréntesis, uno sobre otro. Si al menos pudiera descolgarme de las comas, que son tus rizos de pronto. Pero no puedo, lo siento, perdóname. Te dibujo en párrafos y te araño a tachones. Te acabo convirtiendo en insignificante significado porque no logro escribirte. Lo siento. Perdóname.

Blastocito

Agua y Fuego

"Es tiempo de lluvia, tiempo de amarse a media voz....", me recordabas esa canción frente al fuego de la chimenea, mientras me ibas desnudando y recorriendo cada milímetro de mi piel que se erizaba solo con sentir tu aliento. Sabía que me engañabas, y yo solo deseaba que no cesara de caer agua ahí fuera y que el último leño que nos daba la calidez del momento, no se consumiera jamás.

RubiadeBote


Aventura en el fuerte "Comansi"

"Y viene el Séptimo de caballería, tataaaaa"."Vale,pero los indios atacan con flechas incendiarias.¡Toma!"."¡Hala!".En la cocina,Rosa oía fascinada el juego imaginativo en el que estaban entretenidos los niños.Resultaba extraño en ellos tanto ruido,quiso echarles un vistazo y entendió por qué,normalmente,buscaban el refugio de la distancia para jugar:Carlitos lanzaba cerillas encendidas sobre el fuerte "Comansi",mientras Paula sacaba los soldados derretidos por el fuego enemigo.
Tagore123

Amor de agua y fuego

Le gustaba ver brillar su piel bañada por el agua salada. La miraba embelesado, mientras ella se movía en el líquido elemento: sus giros, sus vueltas inesperadas... ¡Ramón, el fuego está a punto!. A su pesar, sacó la sardina del cubo y la echó en las brasas. Ella crepitó una triste despedida.

Tagore123


Travesuras de hadas

Cuando la torre llegaba a su punto más alto, ella aparecía. Se sentaba allí arriba con las piernas colgando y la mirada precipitándose entre ellas. Disfrutaba de ese instante único, del vértigo que le producía saber que el niño, después de poner la última pieza de construcción, destruiría la torre de una patada, desmoronándose al tiempo que ella desplegaría sus diminutas alas para salir volando.

Sara Lew


Peligrosa Certeza

Hay ocasiones en que la inteligencia es como una llama azulada y rugiente. Cuando se conocieron se amaban y no se entendían, cuando ella logró entenderle, él se evaporó. Quedó flotando sólo una pavesa grisácea donde había estado de pie.

Heartguitar