Todas las flores y plantas del parque eran artificiales. Sólo los bancos parecían naturales. Se desplazaban de un lado a otro buscando acomodo y algunos se recostaban, doblando sus patas, sobre el cesped de plástico. Una madre paseaba una muñeca en su carrito, buscando la sombra de un árbol de cartón piedra. Ya atardecía y el guarda desinflaba las fuentes, guardándolas en una garita de madera. Mañana, cuando el parque abra su enorme boca de hierro, continuaré el libro que acabo de cerrar. country49
Espacio de creación de microrrelatos,
cuentos cortos y otras formas de
literatura breve, al acceso de cualquiera.
miércoles, 6 de junio de 2012
!Qué suerte!
- ¡Vamos acelera, que llevas caracoles en las ruedas!
- Lo paso en ámbar, venga, venga...bueno, rojo por un pelo.
- ¡Va a 50, pero si aquí no hay radar, atontao!
- Tómate la medicación ¡como va a tener reflejos si tiene 100 años!
- Ese niño de la bici, ni mira...ese niño, ese niño... ¡Jesús, le he pillado!, no se mueve.
- Lo paso en ámbar, venga, venga...bueno, rojo por un pelo.
- ¡Va a 50, pero si aquí no hay radar, atontao!
- Tómate la medicación ¡como va a tener reflejos si tiene 100 años!
- Ese niño de la bici, ni mira...ese niño, ese niño... ¡Jesús, le he pillado!, no se mueve.
RINGGG !Menos mal que todo ha sido un sueño! ese niño de la bici está en su casa desayunando y yo aún puedo frenar a tiempo.
desasosegada
martes, 5 de junio de 2012
CIRCULOS
Giraba mi mundo en ese tiempo.
Daba vida al galope de un caballo inmóvil o paseaba mi ego sobre un deportivo rojo.
La velocidad no era mi pasión, lo que me emborrachaba de verdad era más simple, volverla a ver mil veces en un solo día. Encontrármela de golpe en el camino profundo de unos segundos que no terminan.
O creerme absoluto y poderoso simplemente por saber que ella en la siguiente vuelta aún estaría.
Aunque solo de mentira.
Y aunque solo desde ese carrousel mi madre a veces se perdía.- Emilio Bareiro
Daba vida al galope de un caballo inmóvil o paseaba mi ego sobre un deportivo rojo.
La velocidad no era mi pasión, lo que me emborrachaba de verdad era más simple, volverla a ver mil veces en un solo día. Encontrármela de golpe en el camino profundo de unos segundos que no terminan.
O creerme absoluto y poderoso simplemente por saber que ella en la siguiente vuelta aún estaría.
Aunque solo de mentira.
Y aunque solo desde ese carrousel mi madre a veces se perdía.- Emilio Bareiro
El embudo
La carretera iba adquiriendo una pendiente cada vez más pronunciada. Recorridos 30 km, el desnivel era ya inquietante y además se iba estrechando hasta el punto de que apenas cabía el coche. Se encendió la reserva del depósito. A los 50 km el, vehículo se detuvo obligándome a echar el freno de mano. Miro por la ventanilla y observo que la carretera asciende sola como un rio contra natura. El coche se va deformando por los laterales y apenas puedo mover las manos. Me cuesta trabajo respirar... country49
CONFUSIÓN
El fin de semana dormí hasta tarde como de costumbre. Todo hubiese acontecido normalmente, si no fuera por el sueño que tuve el sábado en la noche. Soñé que había una confusión por el sonido de las grafías g y j. A mi perro "Patán" no se le escuchaba su guau, guau, mañanero, sino que hacía trinar su garganta con un desentonado juau, juau. Mi vecina Mónica, por su parte, ya no se destornillaba de la risa con su característico ja,ja, ja, si no que se le escuchaba desde sus adentros un ahogado ga, ga, ga. Cuando los sueños se vuelven pesadillas es mejor dejar de soñar idioteces y volver a la realidad.
Guillermo Arnul Castillo
lunes, 4 de junio de 2012
Nacionalidad
Puedes verlos?
Sí creo que si.
Qué suerte tienes!
Crees que es una suerte poder verlos.
Evidentemente, mi pequeño, son los amos.
No se qué me da, que estos tipos no son los dueños de nada.
Por qué lo dices?
Por qué no son alemanes. Alfred
Sí creo que si.
Qué suerte tienes!
Crees que es una suerte poder verlos.
Evidentemente, mi pequeño, son los amos.
No se qué me da, que estos tipos no son los dueños de nada.
Por qué lo dices?
Por qué no son alemanes. Alfred
Própositos inaplazables
Aquella mañana, como tantas, me levanté con una terrible resaca, pasé el día dormitando y en vela la noche siguiente.
La lechosa luz que anuncia el día me sorprendió, desvelada y desarmada. Pensé en cambiar de vida; "debo beber menos, buscar trabajo, no fumar y alejarme de los malos colegas"
Me levanté optimista y decidida a intentarlo; ¿pero por donde empezar? ¡Todo estaba tan difícil! para animarme saqué una cervecita y un cigarro y lentamente el día se fue pareciendo a los demás.
La lechosa luz que anuncia el día me sorprendió, desvelada y desarmada. Pensé en cambiar de vida; "debo beber menos, buscar trabajo, no fumar y alejarme de los malos colegas"
Me levanté optimista y decidida a intentarlo; ¿pero por donde empezar? ¡Todo estaba tan difícil! para animarme saqué una cervecita y un cigarro y lentamente el día se fue pareciendo a los demás.
desasosegada
domingo, 3 de junio de 2012
Artificios de memoria
En la línea imaginaria del filo de la madrugada. Por la esquina de sus ojos, mirándose las manos, desenvolvía las notas que engarzó por la mañana.
Embelleciendo lo bello, minimizando lo ingrato. Deshaciendo artificios de la memoria amañada, para retomar descalza la cadencia de los pasos.
Albada
COCINA DE SOLTERO
Además, el pollo rebozado siempre humea demasiado, tanto que envuelve éstas paredes donde hoy prevalecen tus cenizas y no las mías.
Pero conozco el motivo por el que dejaste de permanecer en la Barcelona de mis entrañas.
La causa por la que aún te espero en éste sueño que se me unta con ingredientes tuyos. Y es porque lo que está en mi fuego ya no te alimenta.
Porque tiene mi sabor lo que no probarás mañana.
Y porque esta noche en mi cocina, tu piel se me licua junto con lo pienso a solas. EMILIO BAREIRO
Pero conozco el motivo por el que dejaste de permanecer en la Barcelona de mis entrañas.
La causa por la que aún te espero en éste sueño que se me unta con ingredientes tuyos. Y es porque lo que está en mi fuego ya no te alimenta.
Porque tiene mi sabor lo que no probarás mañana.
Y porque esta noche en mi cocina, tu piel se me licua junto con lo pienso a solas. EMILIO BAREIRO
El Ultimo Día
Empezaba a amanecer.
Trató de incorporarse pero no pudo. Se le cerraban las puertas de aquel balcón amigo de sus sueños.
Percibía que ese lugar tan conocido, hoy se parecía a un túnel de luces y destellos. Sus quince largos años no le permitían distinguir lo real de lo imaginario. Y allí quedó. Vencido pero jamás resignado.
Hasta que el veterinario lo sentenció.
Solo entonces terminó de amanecer.
Y solo entonces los sueños caninos se hicieron realidad mientras él comenzó por fín... a vivir. EMILIO BAREIRO
Trató de incorporarse pero no pudo. Se le cerraban las puertas de aquel balcón amigo de sus sueños.
Percibía que ese lugar tan conocido, hoy se parecía a un túnel de luces y destellos. Sus quince largos años no le permitían distinguir lo real de lo imaginario. Y allí quedó. Vencido pero jamás resignado.
Hasta que el veterinario lo sentenció.
Solo entonces terminó de amanecer.
Y solo entonces los sueños caninos se hicieron realidad mientras él comenzó por fín... a vivir. EMILIO BAREIRO
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