miércoles, 17 de julio de 2013

Socorro

A las siete llegó a urgencias un hombre muy preocupado y vestido de Napoleón, pidiendo ayuda para su psiquiatra, que decía ser Carlos V.

El Manco del Espanto

martes, 16 de julio de 2013

Madurez

El codiciado soltero por fin decidió echar raíces. Ahora las candidatas se turnan para regarlo y podarlo con profunda adoración. http://migueldiazmiron.blogspot.mx

Miguel Díaz Mirón Keusch

El síndrome del tiempo

Son las siete en punto de la mañana, lo sé porque oigo el taconeo nervioso de la vecina. Portazo; las siete y media, el bancario sale hacia la oficina.
Las nueve; los niños bajan somnolientos hacia el colegio y a las diez, sin falta, oigo al portero barrer la escalera.
Yo no voy a salir de casa. El médico me ha aconsejado tranquilidad y reposo para intentar olvidar una obsesión por el tiempo que me está destrozando. Miro 2000 veces diarias al reloj y esto me conduce de una prisa a otra, para acabar, exhausta cada noche, en el mismo punto de partida.
¡Que raro! Son las once y cinco y no he oído aún al cartero. Me estoy poniendo nerviosa; ya son y cuarto, y nada. Las once y 27 minutos ¡menos mal que ya llega, estaba preocupadísima! Aunque ahora que lo pienso, hoy llueve y tendrá peor el reuma, por eso habrá venido despacio.
Bueno a lo que íbamos, estoy siguiendo escrupulosamente los consejos de mi médico y creo que estoy logrando superar mi síndrome… ¿no les parece a ustedes?

desasosegada

sábado, 13 de julio de 2013

Fantasma

¿Una vez que muera iré al cielo o al infierno? Ese tema dejó de preocuparme, estoy convencido de reunir los requisitos necesarios para convertirme en un fantasma y permanecer en este mundo. http://migueldiazmiron.blogspot.mx

Miguel Díaz Mirón Keusch

viernes, 12 de julio de 2013

Soplo de aire fresco.

Cuando ella llegaba, un soplo de aire fresco invadía la habitación. Siempre se olvidaba de cerrar la puerta. Asun©30 de abril de 2013

Mª Asunción Buendía

El Rey

Madrid, agencias.- En la tarde de ayer la policía localizó en las inmediaciones del Palacio Real a un individuo proclamando a grandes voces que seguía siendo el Rey. El sujeto, que vestía de mariachi, fue detenido no sin resistencia y se le aplicó la prueba de alcoholemia. Entre otras cosas gritaba que no tenía trono ni reina ni nadie que le comprenda, por lo que se especula con la posibilidad de que se trate de un miembro disidente de la rama carlista. En torno suyo había un grupo de seguidores que le jaleaban y le arrojaban monedas, probablemente para ayudar a financiar su causa. Se procedió a identificar a estas personas y se estudia encausarlas por tumulto público y conspiración para la sedición. También se ha consultado a la embajada de Méjico, donde han apuntado que pudiera tratarse de un descendiente en el exilio del emperador Maximiliano. Seguiremos informando.

El Manco del Espanto

jueves, 11 de julio de 2013

Ombligo, maldito ombligo

Jadeantes sombras atraviesan con cierta visceralidad mi permanencia en este presente etéreo, imagino sus presencias e insistencias en un intento suyo de dirigir mis pasos hacia un horizonte lejos de ojos naufragados y su correspondiente desmayo de espumas. Entonces, tratar de encauzar mis pasos en el somnoliento amanecer, es cuando menos complicado, como intentar descifrar un verso no escrito, y mucho más, siendo consciente o sabedor, que amanecen mis ojos como instinto y no con su lógico y necesario ímpetu por querer ver. A veces, mis adormecidas fieras lanzan desgarradoras dentelladas al día en un vano intento de trajear de rojo la bruma de su aliento. A contra luz, cuando el tigre se forma por el polvo del camino, la luz es luz y las espontáneas lineas de su cuerpo se desvanecen o camuflan, y aquel caminante que observa, teme cada paso dado, como un cordero consciente de su frágil cuello. Y sucede, que todo va sucediendo, algo obvio y terrible por su condición de cotidianidad. Un verso, pese a no estar aún escrito no tiene la condición de inexistente -sin lugar a duda- es más bien la incompetencia del caminante, que abstraído, se da la espalda a si mismo.

Ramón María

¡Show must go on!

“¡A escena en quince minutos Alicia!”, y ella arrojo contra el espejo el bote de esmalte de uñas, color Perle de Jade, que dio a su cara, reflejada en porciones irregulares, un toque mineral. En sus ojos, color vidrio del bosque, definió unas pestañas postizas que engrandecían el efecto de mirada única; y sobre su piel, tallada con rasgos de imaginería barroca, extendió una base uniforme de maquillaje de cobertura que iluminaba su expresión y la protegían de la fuerza lumínica de los focos. “¡Ojala pudiera maquillarse la vida!”, pensó. Pero el contraste entre claros y oscuros estaba ya marcado en las diagonales de un rostro que, ahora, perdía la mejilla derecha en el espejo y se estrellaba sobre el tocador de granito veteado, como lepra acristalada, heridas que nunca se cierran, carnaza para los chamarileros de corazón apuntalado. Lejos, muy lejos de este cuchitril de vodevil fronterizo quedaban sus actuaciones en los grandes teatros, los primeros casting de la mano de su tío farandulero y maricón, los premios y las grandes ovaciones. . “¡Cinco minutos, Alicia!” “Mucha mierda”, se dijo al espejo y salió imperial al escenario.

Montesinadas

miércoles, 10 de julio de 2013

Reinventarse

Y llegó ese temido día. Aquel en el que la vida le pedía algo más. Mirando lo que dejaba atrás, buscó y no encontró a nadie, ni cercano, ni en la memoria más profunda. Lentamente, empezó a caminar entre perspectivas desconocidas. A su paso, tantas puertas como opciones... Empezar, no es fácil cuando llevas sobrepeso. Aprender a ser liviano es la primera orden para este viaje de vuelta sin retorno. Nada de lo que va consigo es imprescindible, excepto el esfuerzo y su catalizador de sueños. Es allí donde residen todas las llaves que anhelo.

21

lunes, 8 de julio de 2013

Asesino a sueldo

Me llaman JJ y eso, es todo lo que necesitan saber sobre mí Soy asesino profesional, el mejor. No piensen que soy ningún monstruo, al fin y al cabo, yo no deseo la muerte de nadie, me limito a acatar órdenes. Esto funciona así; recibo un sobre con un nombre. Yo no sé quien es, ni porque quieren eliminarle. Llevo a cabo mis investigaciones y decido una estrategia, una vez terminada la misión, llamo a un teléfono digo: “todo en orden” y el dinero, automáticamente, aparece en mi cuenta. Todo ha funcionado con pulcritud hasta que recibí el último encargo; al abrirlo me llevé la sorpresa de mi vida, el nombre que aparecía era el mío; increíblemente alguien quería matarme. Mi pundonor profesional es tal que incluso pensé en hacerlo, pero finalmente no fui capaz, así que marqué el número y dije “preferiría no tener que hacerlo”. La verdad es que ahora casi me arrepiento porque vivo sin vivir en mí; sospecho de todos los míos y desconfío de todos los extraños. Y para más INRI, estoy en paro.

desasosegada