martes, 21 de septiembre de 2010

Ave del Golfo de Mexico.

En el pasado volaba grácilmente sobre el mar. La transparencia de las aguas y su pericia le propiciaban alimento saludable y continuo.

En el presente, su pico y sus alas están sellados. Llora lágrimas densas y negras, como el vertido en el que está atrapado.

Su futuro es crudo.

Sara Lew


2 comentarios:

  1. Bonita evocación de ese tipo de crueldad que, orgullosamente, es sólo humana.

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  2. Me gusta mucho la última frase.

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