jueves, 30 de septiembre de 2010

Un final

El sueño que habíamos construído sin andamiajes ni planos se extinguió cuando borramos de un plumazo los pasados compartidos y extrajimos de la chistera un compendio de respuestas dolorosas. Las palabras preñadas de ácido retumbaron a uno y otro lado del dormitorio. Caímos noqueados y el "yo" y el "tú" suplantaron al "nosotros".

Cronopio


1 comentario:

  1. veintiuno30/9/10 10:20

    Cuando se acaba el compartir, no necesariamente el amor. Se dicen palabras que jamás se olvidan, que en ninguno de los casos volveríamos a repetir de no ser por ese momento en el que da igual todo. Cronopio, un placer.

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