viernes, 1 de octubre de 2010

Paisaje tras la tormenta

La cama se había convertido hace tiempo en un terreno dolorosamente baldío. El dormitorio era ya territorio vedado al deseo. El piso era un páramo en el que vagaban dos cuerpos inanes empeñados en esquivar recuerdos y palabras, encuentros y secretos, miradas y gestos vacíos.

Cronopio


3 comentarios:

  1. Bueno, ya te he dejado mi opinión en ESKUP, pero... extraordinario, dolorosamente certero.

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  2. veintiuno1/10/10 13:04

    Desgraciadamente y en diferentes versiones, creo que tod@s hemos pasado por ese duro trance. Y el silencio te hace hasta escuchar la saliva tragada en el vacío más absoluto. Es un eco tu forma de expresar sentimientos completamente íntimos. Me gusta, mucho, Cronopio.

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  3. cormoran2/10/10 0:37

    Menudo espejo me has puesto delante.

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