jueves, 14 de octubre de 2010

Sólo queda esperar

Espero.

Intento no naufragar entre los desconchones de estas cuatro paredes movedizas.

Doy bandazos de uno a otro extremo, sin perder de vista ni un instante la puerta acristalada del fondo.

El pasillo se estrecha y se estira cada vez más, se convierte en un túnel hambriento, empeñado en saldar la deuda del miedo con todo aquel que se deje tragar.

Aunque no estoy solo, me cuesta escuchar a los que me rodean: el zumbido punzante de un augurio que creía expurgado lo cubre todo.

Espero.


4 comentarios:

  1. Perdón. He olvidado firmar.

    ResponderEliminar
  2. ..."se convierte en un túnel hambriento, empeñado en saldar la deuda del miedo con todo aquel que se deje tragar.", impresionante, cronopio. Creo que me gusta más la versión larga que la corta.

    ResponderEliminar
  3. @mirinaGracias, Mirina. Me alegra que te guste esta versión. La verdad es que este formato "500" me está permitiendo "recuperar" relatos que recorté en exceso para el "280". Algunos supongo que mejorarán un poco; otros, no.

    ResponderEliminar
  4. Hay una idea de literatura que no es compatible con el microformato. Mirina lo explica muy bien.

    ResponderEliminar