lunes, 29 de noviembre de 2010

Pátina

Esta mañana pregunté al espejo por mi reflejo. Su respuesta me llegó cubierta de una obstinada pátina de vejez que me impregnó por completo. Y, sin embargo, en el bar, la camarera me sirvió con sugerente sonrisa: "Su café, joven". Me pregunto cuál de los dos mentía, y por qué.

tapia


4 comentarios:

  1. damadeltablero30/11/10 7:58

    El secreto del micro es la edad de la camarera, por supuesto. Muy bien contado, como siempre Tapia. Un placer leerte.

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  2. Nuestra imagen de si mismos difiere en "circunstancias", de la que desprendemos en los demás. Especialmente con el paso de los años. Es un lujo leerte, tapia. Saludos.

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  3. Así es. Además, aquí entran las siempre equívocas percepciones del yo y del otro. Pocas veces coinciden. Muchas gracias, dama, por leer el relato y por tu comentario.

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  4. Muchas gracias por tu comentario, 21. Hay muchos días en que evito mirarme al espejo para no romper la imagen que me he creado de mí mismo. Que podría ser la de la camarera, desde su propia percepción y edad.

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