domingo, 2 de enero de 2011

Voz en off

Con la duodécima campanada, perdí la voz y con ella toda conexión con el mundo exterior. Mis excesos me confirieron una nueva impostura. Los dioses me habían negado mi don más preciado. Era claramente un castigo a tanta vanidad y ego exaltado. Mi mudez era la tranquilidad y el sosiego de mis alrededores. Ya no podría disparar verbos sin pensar, ni disfrazar la indecisión con palabras perfectamente ubicadas. Mi comunicación estaba cambiando de registro, preocupada en sobrevivir a otro tipo de actividad.

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8 comentarios:

  1. damadeltablero2/1/11 16:34

    La comunicación interpersonal es un arte en sí misma. No transmitimos solo con la voz, el lenguaje gestual y, como no, la mirada, dicen más que las mismas palabras pronunciadas. Ese silencio impuesto, puede llevar a valorar otros elementos, presentes en la comunicación como la pausa, tan poco apreciada en un mundo donde la inmediatez es la norma.
    Me ha gustado mucho el micro, 21. Reflexionar sobre la comunicación siempre es interesante.

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  2. Me ha gustado la idea de esa última campanada como detonante del maleficio, que en realidad no es tal, sino una oportunidad para el personaje de entender sus excesos a través de la carencia.

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  3. Anónimo2/1/11 17:51

    Buen micro, enhorabuena. El silencio, hablado o escrito, puede favorecer la reflexión.

    (entiendo que por "doceava", que es una fracción, se quiere decir aquí "duodécima", que es el ordinal (equivalente a "décimosegunda"))

    :)

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  4. Cormoran2/1/11 20:12

    Una vez asumida su mudez, dictó ordenes y normas escritas contra aquellos que festejaron semejante castigo, con la prohibición, bajo pena de muerte, del habla por parte de ninguno de sus habitantes.

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  5. Con la última campanada parece que sucedió un gran cambio, como con la pérdida del zapato de la Cenicienta.Me ha gustado.

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  6. Las personas humanas tenemos varias formas de comunicación entre nosotros. Las dos principales, son la oral y la escrita. Cuando una es utilizada en demasía, la otra sufre un ocaso. Se trata del binomio expresar-escuchar. Si no leemos no podremos escribir y por comparativa, si no escuchamos no podremos hablar. Quise hacer a través de un micro, una reflexión para todos los que tenemos la necesidad de expresarnos en sus diferentes formas, que necesitamos escuchar, leer y dejar a los demás que también nos digan aquello que necesitamos escuchar. Os doy las gracias a todos/as por vuestros comentarios. Muy oportunos todos y ciertos, como obedece la lógica de diferentes puntos de vista de un mismo texto. Os aprecio y necesito. Saludos.

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  7. Siempre nos quedarán tus agudos comentarios Veiuntiuno, aquí en Relatarium y tus excelente mr. com éste.

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  8. @gabrielpalafox
    Gracias por todo, Gabriel.

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