jueves, 17 de marzo de 2011

Bocanadas

Una larga,inesperada bocanada de aire fresco, limpio. Una pausa. Un respiro. Luego una segunda más pequeña pero igualmente vivificadora confirmándole su gozo
Por fin, tras muchos días observando la cubierta hedionda y casi desierta, el viejo marino ya casi podía olfatear tierra firme
Arriba, en un cielo añil titilaban millares de estrellas y en aquel momento pudo imaginarse saciado de agua fresca de manantial, aspirando el suave perfume del jazmín, de la musenda o de la magnolia
¿Sería cierto?

Carlinus

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3 comentarios:

  1. Ojalá sí lo sea, me encantó Carlinus

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  2. My pleasure, Patricia

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  3. Espejismos en alta mar

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