miércoles, 29 de junio de 2011

LA camarera ANÓNIMA

Chirriaba el hule al estirarlo la camarera anónima sobre la mesa, chirriaba ella también aunque resoplando. El turno acababa de empezar y como cada día soñaba con ser liberada por un hombre trajeado, en nada parecido al que se acercó entonces y le dijo: "Srta. ¿sería tan amable de decirme su nombre? Yo..." a lo que ella respondió con un insulto. Sólo después, aplastada por la noche contra su cama, se apoderó de ella una triste gratitud y dijo su nombre en voz alta. Y al rato lo volvió a repetir.

Eunuco

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8 comentarios:

  1. Caballero, qué inesperado y agradable placer encontrar su nombre firmando por aquí. Debe ser esta inminente primera Luna nueva de verano la que nos lo devuelve junto a sus palabras desgarradas de noche y desengaño ("aplastada por la noche contra su cama", muy bueno). Estos alegres ojos que lo leen, le dan, una vez más, la bienvenida a su casa.

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  2. Vaya, no esperaba este inesperado acto. ¡Qué suerte poder volver a leerte, Eunuco! Te he echado de menos a ti y a tus personajes.

    La noche, tiene de nuevo un intérprete con el que nos sentiremos mejor guiados.

    Me alegro de verte por aquí, un saludo.

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  3. Anónimo30/6/11 0:59

    Es para estremecerse. deja la piel de gallina. La imaginacion me ha llevado a creer a la camarera aplastada ente su cama y el señor cortés. Le dijo dos veces el nombre....
    Pleyade.

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  4. @mirina
    Hola Mirina, el placer es mío por volver a esta casa común y encontraros tan pronto por los pasillos. Tenía ganas de volver desde hacía algún tiempo pero no encontraba bien el momento. Además me he topado con la agradabilísima sorpresa de tu propio Relatarium en la que ya me sumiré con placer, una injustamente breve enhorabuena para ti de momento.

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  5. @veintiuno
    Hola Veintiuno, gracias por cálida re-bienvenida. Es agradable saber que al igual que para irse mantenemos el derecho para volver. Hace unas semanas tuve la suerte de conocer a Francisco (G. Palafox) en la presentación de su novela en la Feria del Libro de Madrid y nos emplazamos a volver a leernos aquí en Relatarium sabiendo que os encontraríamos también por aquí, placentero reencuentro.

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  6. @Anónimo
    Hola Pléyade, me "alegro" de que las palabras te hayan logrado hacer sentir lo extrañamente cruel que parece ser la realidad tantas veces. Y en cuanto a tu interpretación es totalmente lícita, de hecho para la camarera hubiera sido un final bastante más bonito que original. Gracias por la lectura.

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  7. @Alpiste
    Gracias Alpiste, me alegro de que te lo haya parecido.

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