lunes, 19 de diciembre de 2011

Presentación

Por fin iba a conocer a la familia de su novio, eran gente seria y adinerada, por lo que le rogó fuera arreglada pues ella era un poco suelta. Así que se puso su vestido con escote, sus medias negras y sus zapatos de tacón. Se gastó el dinero en un pase por la peluquería, pues quería impresionar. El encuentro se había pospuesto varias veces por razones diversas, pero las recomendaciones eran siempre las mismas. Entró en la iglesia toda decidida a ver su novio en una caja preciosa ante el altar.

Alfred


3 comentarios:

  1. Pues no le quedó otra salida, no sea que le echen la culpa por el muerto.

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  2. Gabriel Palafox21/12/11 11:23

    Sorprendente y divertida pìrueta final Alfred. La verdad es que la familia política suele ser un auténtico tostón, pero demorarlo tanto...

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  3. Agradezco los comentarios provocados por la lectura con buenos ojos de este texto.

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