domingo, 4 de noviembre de 2012

El género humano

La panadera está como ida, dicen que su marido amasa en otras tahonas. -La levadura a veces no me fermenta bien- comenta cuando el pan está duro. La verdulera tenía reservadas dos jugosas peras. -Son para un encargo- sonríe. Al lado, un bollito con forma de corazón. La viuda del pescadero no lleva bien la falta de género durante las paradas biológicas. -No quiero recurrir al congelado- lamenta suspirando. El carnicero tenía hoy antojo de peras al jerez. -He visto esas peras y...- dice salivando.

8 comentarios:

  1. Anónimo veneciano5/11/12 18:05

    Digamos que entre unos y otros de un tiempo a esta parte este blog está entrando en una fase de vulgarización muy preocupante. Se diría que los dinamiteros están miy activos.

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  2. Es normal que haya varios niveles y gustos. Ultimamente se han suprimido comentarios degradantes, lo que es de agradecer. Sabido es que el blog ha tenido tiempos peores.De agradecer.-
    Las aportaciones según la capacidad y sensibilidad de cada cual son respetables. El blog ha recuperado calidd y dignidad a pesar de las diferencias. Nunca son dinamiteros los participantes con espontaneidad. Suponiendo que los haya, son otros.
    El respeto, a veces, es uná burbuja que se pone la gente, para preservar la fachada. Nunca son merecidas las faltas de respeto, entiéndase insulto. La crítica es un matiz diferente, con todo el derecho. La tolerancia escasea.
    A valorar del blog que ultimamente ha ganado en aportaciones a ánálisis de expresiones y diferente maneras de expresión, centrándose en los escritos. Un saludo A Veneciano.

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  3. Anónimo6/11/12 8:59

    Siento no poder complacer al A Veneciano y eliminar tan desafortunado "relato" para sus sensibles gustos y maneras.

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    1. Anónimo veneciano6/11/12 15:37

      Ya he dicho que tal vez sobre yo. Siempre he pensado que las relaciones humanas deben desarrollarse dentro de unos mínimos márgenes de buen estilo. Pero, como es lógico, sería la creadora del blog quien debe entrar a puntualizar, si lo cree oportuno. En otros foros ocurre.
      Por cierto, en ningún momento he insinuado que se retire el relato de nadie, faltaría más.
      Habrá que reconocer, no obstante, que vivimos una época un tanto desquiciada, descubriendo cauces de libertad donde no hay represión.

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    2. Ya lo dejo yo, no te preocupes. Cogeré mis cosas y me iré con mi mala moral y peor estilo a otra parte, o seguiré tranquila en casa. Soy anónima, por cierto, por si esto te causa más desconcierto aún. Saludos y limpios y asépticos relatos.

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    3. Anónimo veneciano7/11/12 21:36

      Mujer, no te sientas tan afectada. Peor encontré el flirteo con la escatología de otro entrañable autor.
      Además, lejos de que tus compañeros hayan mostrado su acuerdo con mi opinión,de diversas maneras se han sentido muy cercanos a tu posición. Así que no me guardes rencor. Puedes estar tranquila en cuanto a mi actitud futura, aunque creo que mi futuro en este territorio puede que se reduzca a un tiempo exiguo.
      Como reflexión final, que en ningún aspecto te incluye, considero que a lo chabacanamente incorrecto se le ha sacralizado como políticamente correcto.

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  4. Seguro que no sobra nadie, es un blog abierto.
    Puede gustar leer lo que hay, o escribir segun la sensibilidad personal, la aficion o lavocacion Estoy totalmente de acuerdo con las últimas líneas de anónimo veneciano.
    Si tuviera algún derecho a ello, les diria no se vayan por favor.

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    1. Anónimo veneciano8/11/12 0:49

      Gracias por compartir mi opinión final. Me asombra y me entristece que algunas personas se hayan obstinado en desvirtuar mi opinión.

      Hasta hace unos años al homosexual, siguiendo la denominación del diccionario, se le llamaba maricón. Hoy, por ñoñería y melindre, se considera políticamente incorrecto (y por tanto nadie se atrevería)utilizar ese vocablo presumiblemente malsonante. Con esto quiero decir, además, que en este foro ni en ningún otro donde reine tanta libertad expresiva nadie se atrevería a mencionar la horrenda palabra.
      Aconsejo, al respecto, la lectura de Lección pasada de moda, de Javier Marías. El insigne arremete con gracia y amenidad contra las chorradas que para unos se han convertido en artículo de fe, empezando por el nefando compañero/compañera, siguiendo por el horror ridículo al "negro" y terminando con otras lindezas horteras igualmente divertidas, como la denominación cursi de subsaharianos o los "eventos" o "básicamente".
      En definitiva, hay que mantener vivo el idioma...y la literatura, que es el mecano final que engarza sus piezas.

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