martes, 13 de noviembre de 2012

Mis ojos ciegan el humo

Mi casa se distingue de las demás por una enorme chimenea que sobresale entre los aleros del tejado. En realidad, la chimenea no conduce a ninguna parte, si exceptuamos su vistoso remate abierto al aire y por donde debería salir el humo en el caso de que algún fuego la hiciera respirar. Me preguntareis para qué quiero yo una chimenea exenta en el tejado. Os lo explicaré: Siempre añoré el calor de un hogar y esta chimenea mantiene despierta mi esperanza.

country49


1 comentario:

  1. Anónimo veneciano14/11/12 22:17

    Me gusta el final, una reflexión muy "americana". Y me gustaría que nadie incurriera en sospechar intrigas o disfraz de personalidades. Había un frescor en este blog que no debe perderse.
    El hecho de aparecer de nuevo no pretende más que desear buena suerte, con mayúsculas y con toda mi sinceridad.

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