viernes, 14 de diciembre de 2012

La cicatriz

Sufrió una herida en su antebrazo que al cicatrizar adoptó la forma de unos labios. Su textura era fina y delicada. Un día, un impulso le condujo a besar la cicatriz y sintió un estremecimiento. Desde entonces, la mimaba con cariño e incluso, a veces, le aplicaba pintura de labios para que su huella permaneciera en su boca. Pasó el tiempo y la cicatriz se fue desdibujando; con rabia, tomó un cuchillo y removió con saña la herida con el anhelo de conseguir el rebrote de esos labios que añoraba.

country49


2 comentarios:

  1. Anónimo veneciano16/12/12 21:40

    Me ha encantado. Se ve que tu imaginación es un yacimiento inagotable. Enhorabuena.

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  2. ¡Gracias Anónimo veneciano! Todos tenemos un yacimiento por explotar en nuestra imaginación. Sólo hace falta escoger el material más exótico y surrealista que nos sugiera una pequeña historia (sin desmerecer, por supuesto, otros relatos más convencionales)

    Un saludo de country49

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