miércoles, 30 de enero de 2013

Escena bucólica

La niña que saltaba a la comba no sabía que después de la centena se convertiría en saltamontes. Así ocurrió. Ahora, la madre, pintada de jazmín, la busca entre las yerbas, mientras el padre husmea, con sus bigotes gatunos, entre las macetas. Es lo que hay cuando la familia es silvestre.



7 comentarios:

  1. Siempre me llevo una sorpresa al leerme, gracias por esta posibilidad.
    Un abrazo a los que lo hacen posible.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo veneciano30/1/13 22:22

    Inteligente contrapunto. Ha escrito una pequeña partitura de bossa-jazz. Esta frescura ventila muy bien las cabezas en esta época de calentones diarios.

    ResponderEliminar
  3. Gracias, Anónimo.
    Un beso

    ResponderEliminar
  4. Del jardín y de la vida.
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Anónimo3/2/13 12:46

    Me gusta, es original y divertido.

    ResponderEliminar
  6. Gracias anónimo.
    Un beso

    ResponderEliminar