viernes, 28 de febrero de 2014

Perfecciones

Un perfecto cruce, de los de antaño, para unas piernas perfectas. Sentada ante mí se me antojaba una aspirante a diosa. La miraba y como cuentas de un rosario comencé a deshojar, en silencio, una a una sus cualidades y virtudes:Unos ojos negros de Guinea, un perfil de virgen tallada al atardecer, unas manos inquietantes y golosas;...sus besos regando mi piel de ardiente saliva, su violenta dulzura haciendo el amor mientras gime con voz de humo limpio...su amor por todo aquello que a los demás nos pasa desapercibido...una inteligencia pacífica y receptiva...una sensible fortaleza en sus percepciones...su esperanza en mi futuro...la llave de mi alegría.....................

Cuando acabé de desbrozar la selva de su alma y de leer el atractivo catálogo de su cuerpo, advertí que, bajo todas esas capas de perfecciones, yacía una mujer normal y corriente...así que rompí con ella.

country49

2 comentarios:

  1. Anónimo1/3/14 13:10

    ¡Qué lástima! Te faltó el factor "cariño", pero imagino que fue todo demasiado rápido como para sentir afectos.
    Me ha gustado, country.

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  2. La cosa no tiene remedio, apartado el velo del enamoramiento siempre encontramos un ser normal, afortunadamente.

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