sábado, 18 de septiembre de 2010

comunicación natural

Este verano en el transcurso de mi viaje, quise despejar mis dudas sobre el mito que encierran los elementos y su forma de comunicarse con nosotros.Me senté en la orilla del mar, un día en calma y otro embravecido, me dijo algo... no lo entendí. Quise hablar con el río, que es más dócil y un personaje oriundo del lugar, me dijo: El agua es orgullosa, ¡no lo vas a entender!, ¡los de ciudad habéis perdido todo contacto con la naturaleza!, ven más a menudo, que te conozca, quizás te diga algo

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Otoño en el Sur

El Sur es extremo. La luz es más intensa y la lluvia no es tímida, no chispea, ni llovizna, los elementos son como los sentimientos, se muestran con todos sus excesos. El estío avisa de su marcha con tres días intensos de agua, es el llanto de nuestra melancolía recordando días interminables y tiempo libre a borbotones. Las noticias tienen rostro de muerte, las riadas suceden una vez más. El agua pasa con el título de propiedad, dicen los ancianos. Bienvenido Otoño.

veintiuno.


Desespera

Con el fuego de tu nombre abrigué mis tantas noches tristes. Pude esperarte de esa forma. Ahora, el agua de tu engaño me ahoga en el vacío cruel de tu ausencia sin final.

mirina


Fuegos artificiales

El cielo se iluminó con los fuegos artificiales. Olor a pólvora, detonaciones atronadoras, en fin, lo esperado. Todos brindando, sonrientes, encantadores. Risas, copas, baile, copas, chistes, copas, copas y más copas. Las 12, la 1, las 2, la euforia, el frenesí, el acabóse. Hay que te cojo, hay que me pillas. Más risas, que digo risas, carcajadas. Al día siguiente prendí fuego a la sala de banquetes. Por fin podría descansar.
(CORMORAN)

El fuego lo purifica todo, eso dicen. Tenía 15 años cuando la conocí. Fue mi primer amor. Todos los días recorríamos juntos aquel breve trayecto hasta la parada del bus. Luego, en casa, estudiábamos, merendábamos y jugábamos un rato. Después te ibas y yo te imaginaba. Pero aquel día tus juegos se volvieron fogosos y me hiciste perder cualquier interés por otro juego. Purificación se llamaba, y era realmente fogosa.
(CORMORAN)

Mar adentro

Agua, todo lo que me rodea es agua. Si me lanzo a ella y empiezo a nadar hasta agotarme, habrá tal distancia que sea imposible regresar, y allí, luchando por flotar, me mecerás, envolverás y succionarás de mi para llevarme a tus adentros. Y no sé porqué lucharé para evitarlo si lo que quiero es eso, pero no por ti, no creas, sino por dejar el resto. A ti me entrego mar adentro, y cuando te canses de mi, que lo harás, llevame a una orilla a descansar.
cormoran

viernes, 17 de septiembre de 2010

Ventana de oportunidad

Contemplaba la noche tras la ventana impoluta. En su reflejo podía ver la mano que empuñaba la pistola, el brazo,... No alcanzaba a distinguir su cara. El disparo atravesaba limpiamente mi cabeza y el vidrio se hacía añicos. Me extrañó no despertarme sudoroso como otras veces. La certidumbre me heló la sangre.¡No había ventana en el cenador! Sentí que mi mano subía hasta notar el frío metal tras mi oreja. El disparo destrozó mis gafas. Orificio ocular de salida rezaba el parte.
Alsquare

Iniciación diaria

Buscaba una leyenda que me reavivara. La encontré dentro de una roca, en su interior incrustada. Cada día recorría las distintas pruebas y obstáculos urbanos, hasta llegar a la pequeña elevación dónde se hallaba. La roca parecía una peca de gigante, aunque si te acercabas, veías por un lado las arenas del desierto, por el otro la transparencia de las aguas. Allí me contemplaba, absorta, hasta que la leyenda se liberaba. Tenía mi cara. Era yo la que narraba.

Sara Lew


Todo cambia, todo cambia, nada permanece, ni tan siquiera el viernes, ese quiero y no puedo, no puedo por estar cansado, pero quiero para seguir sintiendo, no quiero para dejar de sentir, no tiene sentido, quiero dormir, bailar, olvidar, encontrar, perderme, si eso es lo que quiero, perderme en mi, solo en mi, de forma infinita, para siempre, con solo mis recuerdos, que cada vez son menos, lejanos, borrosos, me mareo, me caigo, yazo, me voy, dejo mi cuerpo y oigo mi voz, he cambiado, hola Sábado

Círculo cerrado

Despertó en la habitacion. Sin ventanas, sólo una puerta blindada. Estaba rodeada de muertos, rodeándola sentados. Gritó. La puerta se abrió y él entró despacio. -"Estan casi todos. Sólo falta uno: yo". Vio la pistola. Ella lo miró, miró la puerta sin llave... y volvió a gritar