martes, 12 de octubre de 2010

Dolor

Ya me llamó la atención en el intercambiador. Su aspecto desaliñado y, sobre todo, su rostro cerrado, como tallado en piedra. Impasible ante cualquier estímulo. Subió al autobús con los demás, pero no respondió a los gritos del conductor que le devolvía su cambio. En mitad del trayecto empezó a quejarse. Palabras inconexas, sin sentido. Cada vez más fuerte. Eran alaridos de dolor. Nadie fue capaz de calmarlo. Cuando le pregunté al sanitario de la ambulancia, me dijo: "Hoy murió su hijo". Dama.

4 comentarios:

  1. Me he quedado sin palabras. Buen relato. Enhorabuena.

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  2. Damadeltablero, tengo que felicitarte, en primer lugar, por el tema que tocas. Difícil, comprometido y desgarrador. En segundo lugar, mandarte un beso o un abrazo, e incluso ambos para hacerte llegar mi premio por tu progresión "in crescendo". Al leer tu relato, me he sentido mal, señal de que tú has transmitido con certeza y profundidad lo que querías escribir. Enhorabuena amiga.

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  3. damadeltablero12/10/10 22:28

    @veintiuno
    GRACIAS. Sabes lo mucho que valoro tu opinión.

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  4. Precioso. Gran historia de las que NO vemos cada día por nuestros prejuicios sobre la normalidad de las personas. Podías apuntar la posibilidad en las primeras frases de que esté enfermo, cerraría genial con la aparición de la ambulancia, y con tu descubrimiento final sobre que la triteza es una enfermedad dolorosa. Me gusta mucho

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