martes, 5 de octubre de 2010

Espera

Aguardaba que vinieses a recogerme. Con el bolso entre las rodillas, me senté en un diminuto escalón. La sombra del toldo de la verdulería amparaba mi soledad. El tiempo pasaba. La espera era en vano. Un chispazo de intuición me concedió lucidez. Supe que no te habías retrasado por un atasco ni te habías olvidado de venir. Simplemente ya no estabas. No en esta ciudad abrumadora. Tampoco en este pequeño país costero. Algún otro lugar del mundo acogía tu soledad.

Saryle


6 comentarios:

  1. Has sabido encontrar la belleza hasta en el trance más amargo. Un gran relato de esperas, Saryle.

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  2. veintiuno5/10/10 11:20

    Sara, relatas la soledad con pequeños, pero "necesarios" toques que tu sabes tan bien ubicar. "El bolso entre las rodillas", "un diminuto escalón", "el toldo de la verdulería amparaba mi soledad".... Eres muy buena, pero sobre todo por la variedad de temas que tocas en tus relatos, representan vida, que es la que te envuelve y te agarra con fuerza. Saludos.

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  3. Afortunadamente para nosotros y a pesar de todo y con todo, sigues derrochando palabras e historias hermosas, gracias, saryle.

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  4. Gracias por comentar mis relatos. Admiro los vuestros, los leo con avidez. Agradezco la oportunidad de compartir con todos vosotros este espacio, en el que trocamos vivencias y sentimientos, algo que nos enriquece y enseña.

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  5. Como es habitual con tus micros me gusta mucho, la crónica de uma soledad implícita la de otra.

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  6. Sara, el día de hoy es...... no sé.
    Llevo todo el día con pesadumbre. Leo despedida tras despedida, y todas tan bellas...
    El día que falté quisiera que alguien dijese (escribiese) cosas tan bonitas como las vuestras.
    Gracias

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