lunes, 18 de octubre de 2010

JOVENCITOS

Frente a la residencia se encontraba un anciano agitando su bastón y ocupando toda la calzada. Tenía un gesto angustiado, así que me detuve. Cuando abrí la ventanilla se acercó para decirme teatralmente "Es urgente, señor; entre ahora mismo a la residencia, pregunte por la auxiliar Rosita y no dude en ingresarla en un sanatorio: ¡me acaba de llamar jovencito!" Y la cara se le llenó de alegría, a él y a dos amigos más que, como adolescentes, carcajeaban agarrados al vallado del recinto.
juanxxi

6 comentarios:

  1. Juanxxi, ¿No será el mismo anciano de mi relato? Seguramente los duendes merodean por la residencia haciéndoles cosquillas a todos, incluso a Rosita. Está claro que a tus jovencitos no se les acabó la inspiración...

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  2. ...hasta en los sitios más insospechados aparecen los duendes...

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  3. Tierno, entrañable. Muy bueno...

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  4. Gracias Hank... la verdad es que no lo iba a publicar, pero me gustó que acompañase al de Sara como compañero de residencia...

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  5. Es bueno juanxxi, con un punto histriónico, pero precisamente ahí está la gracia. Tal vez, si quisieras aumentar el efecto, yo reduciría un poco la hipérbole o la distanciaría de la resolución "me acaba de llamar jovencito", ganaría credibilidad y en mi opinión, unas cuantas carcajadas más.

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  6. papelylápiz23/10/10 3:32

    Supongo que, con tanta edad, o te haces un cenizo o bien te ríes otra vez de todo. Me gusta ese atrevimiento.

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