martes, 19 de octubre de 2010

Reciclaje

Le debían algunos trabajos y de todas formas ya se sentía cansado después de tantos años en un oficio tan duro. El asesino a sueldo decidió dejarlo en ese mismo momento. Montaría algún negocio, seguramente una carnicería. Era muy suelto para todo y aprendería rápido. Y en cuanto al género, no tendría ningún problema: sus colegas del matadero le proveerían del que necesitara a buen precio. Empezó llamando a un íntimo, el brutal Zórtac, todo un experto en cámaras frigoríficas y carnes congeladas.

4 comentarios:

  1. Se me olvido firmarlo. Soy hawk.

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  2. Me ha encantado ese aroma a viejo cine de género que desprende, y la resolución del asesino para reciclarse en un oficio a la altura de sus cualidades. Espero que el carnicero de mi barrio no tenga esos contactos, más que nada por no encontrarme un anillo o algo parecido entre la carne picada. Muy bueno, hawk.

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  3. Micro negro-gore, jajaja, muy bueno. Estos me gustan...

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  4. papelylápiz23/10/10 3:14

    Muy bueno, Hawk, ya no me atrevo a comer una hamburguesa, jajaja (de todos modos, como si tuviera tu relato en la cabeza, siempre me han mosqueado, jajaja)

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