jueves, 18 de noviembre de 2010

Los números de la suerte

La adivina repetía el número, cuatro cifras, como una letanía. Salió a la calle, confuso. De pronto, vio el número en una administración de lotería. Compró todos los décimos. Cruzó la calle, distraído, y solo tuvo tiempo de mirar incrédulo y espantado la matrícula del camión.

Hank66


2 comentarios:

  1. Jodío Hank, siempre tan certero y brillante. Supongo que no habrá ni que imaginar el número de la matrícula del camión, ni el de la ambulancia que le llevó al hospital, ni el de sepultura...ni la fecha del óbito, claro.
    R.I.P. 1.1.11

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  2. Jajaja, gracias, Inopio. Humm, pues creo que la segunda parte del relato es mérito tuyo. Yo solamente había llegado hasta la matrícula del camión. ¡Gracias por la continuación! Un saludo.

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