domingo, 12 de diciembre de 2010

Cita deseada

Desde el instante que quedaron, hasta el día señalado, debían de transcurrir, exactamente, cuatro días y dos horas. Su vida cotidiana fue sometida a una constante alteración en sus hábitos y costumbres. Imaginó de una y mil formas como disfrutar al máximo ese momento.
Y llegó.
En la forma que se miraron y especialmente, cómo se saludaron, los dos comprendieron que ese momento ya lo habían vivido en su mente, necesitaban improvisar.
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4 comentarios:

  1. damadeltablero13/12/10 8:01

    ¡Ay, las altas expectativas! Mejor dejarse llevar y disfrutar del momento. Buen micro, 21. Un saludo.

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  2. Las expectativas siempre están para superarse y más las concebidas en la imaginación. Cuando la cabeza es fría e impetuoso el ánimo, es difícil no calcular cualquier envite. Gracias dama, un saludo también para ti.

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  3. Veintiuno, como tú muy bien narras el deseo es anticipación y, en cierto modo, cuando llega luego la realidad tú ya la habías vivido. Por eso necesitamos una nueva cabriola, un nuevo deseo hasta la nueva realidad. Y así nos pasamos la vida: De eforia a depresión. De esperanza a tedio. Excelente tema, Veiuntiuno.

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  4. @gabrielpalafox
    Un verdadero "carrousel", Gabriel, al que hay que asistir diariamente en recortar los altos y bajos, que estos no sean excesivamente prolongados por nuestra susceptible salud mental. Saludos.

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