sábado, 11 de diciembre de 2010

Perdido

Buscaba afanosamente su cuerpo de sitio en sitio. En el burdel donde por primera vez lo sintió perdido solo quedaban las culpas que, como siempre, lo acompañaron a casa. Allí encontró a su mujer durmiendo junto a otro cuerpo que no era el suyo. Desesperado rondó la casa intentando hallarse mientras pensaba que se lo tenía bien merecido por engañarla. Entonces sintió los celos de ella clavados en su pecho y ese dolor agudo que todavía le agujereaba el alma. Un goteo sangrante de recuerdos lo llevó a rastras por el jardín hasta aquel triste agujero cavado en la tierra.

Saryle

4 comentarios:

  1. damadeltablero11/12/10 20:29

    Excelente micro. He deambulado con él en su búsqueda desesperada. ¡Qué miedo no recordar que has muerto!

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  2. Si hubiese buscado primero en el cementerio, este micro nunca hubiese existido. De lo cual se deduce que, a veces, la eficacia está reñida con la buena literatura...
    ;-)

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  3. Es verdad, Dama, que el pobre deambulaba buscando su cuerpo sin recordar nada; por eso iba detrás de sus emociones, que siempre se quedan grabadas.
    Eglon82, tienes razón cuando dices que usó el camino más largo, pero a veces es la única manera de comprender mejor la verdad.

    Gracias por vuestros comentarios.

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  4. La culpa, uno de mis temas favoritos. Angustioso y efectivo, muy bueno.

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