viernes, 7 de enero de 2011

Indiferencia

Iba a estar sola todo el fin de semana así que empezó a sacar la ropa de la lavadora. De repente sintió que una pieza se enganchaba. Era el camisón que le había regalado su marido. Acabó metiendo la cabeza en el tambor para saber qué pasaba
. Era estrecho pero lo consiguió y se alumbró con una linterna que se puso en la boca. Qué horrible fue cuando no pudo salir por las orejas. Cuando se apagó la luz se acordó de la cucaracha a la que había dado un puntapié. Y se había quedado boca arriba a la espera de que alguien reparara en ella.


Gabriel Palafox

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3 comentarios:

  1. Muy buen relato, Gabriel. Me recuerda al gato de una vecina que se metió en la lavadora sobre la ropa sucia y mullidita, a punto de ser lavada. Ella no lo vio, así que encendió la lavadora y se fue. Imagínate como se lo encontró cuando volvió para tender la ropa... Me lo contó, avergonzada, cuando le pregunté que había sido de su gato.

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  2. damadeltablero8/1/11 9:28

    Excelente relato, Gabriel. Me llevó hasta la habitación de Gregorio Samsa. Esperamos tu vuelta, compañero. Mis mejores deseos, un abrazo.

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  3. Cormoran9/1/11 18:25

    Son demasiadas las veces que nos ponemos en el lugar de alguien demasiado tarde, y casi siempre por el egoismo de pasar por esa situación en la que anteriormente no nos habíamos percatado. Lo cierto es que el relato es verdaderamente divertido

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