martes, 1 de febrero de 2011

Al final, todos huérfanos.

Siempre el dolor del que se queda, pero ¿y el dolor del que se va? ¿Y las mil vacilaciones previas a la decisión?
La angustia de pensar en el daño que uno va a hacer y que quisiera evitar, el daño que ya está hecho cuando la duda anida en el corazón.
Otro día sin coraje para hablar, otro día que ocupas su vida de forma ilegítima.
Y luego llegan las lágrimas y los reproches y las súplicas.
Finalmente huyes de su vida; huérfano y culpable.
"El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida"


desasosegada

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4 comentarios:

  1. Has puesto el dedo en la llaga, desasosegada. Lo que relatas tan bien es duro, muy duro. Enhorabuena.

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  2. Cormoran1/2/11 19:55

    Tremendo desasosegada. Pero una vez que se sale... Es demasiado complicado todo, y siempre se sufre, siempre.
    Impresionante relato.
    Un saludo

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  3. Bueno, como es más lacerante el dolor del que tiene que aceptar una decisión no tomada por él, siempre es considerado la victima.
    Aunque creo que el que se va, en muchos casos, tampoco tiene elección.

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  4. De todas maneras, yo creo, que no solo pasa con el amor, las relaciones en general son fáciles de iniciar y dolorosas de terminar.

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