viernes, 1 de julio de 2011

Pasear... ¿para qué?

Quería que el paseo me llevara al engranaje, luego a los bordes agujereados y finalmente al mismo centro del fotograma convirtiéndome en el protagonista de una de Kieslowsky pero caminaba y las formas seguían nítidas, las personas mediocres y no había ni un solo color que destacara sobre el resto, el cansino diorama de la tarde conocida era un acordeón tocado por un borracho.

Cuando llegué a casa decidí que no volvería a buscar ahí fuera el mundo que tú ya me ofrecías, aún dormida en el sofá.

Eunuco

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6 comentarios:

  1. Cinematográfica, metafórica... muy bueno, Eunuco.

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  2. La última frase me parece una belleza, que aprecio aún más leyendo una primera parte tan hostil, y ese ambiente tan monótono que describes tan bien.

    Excelente, Eunuco.

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  3. Gabriel Palafox3/7/11 13:33

    Eunuco, qué placer volverte a ver por estos lares. Y màs con este micro, denso y sugerente como pocos.

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  4. @Hank
    Gracias Hank, me alegro de que te guste. La verdad es que a pesar de lo mucho que me gusta el cine lo dejo asomar más bien poco por lo que escribo.

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  5. @veintiuno
    Gracias 21, como siempre se agradece tu concienzuda lectura de nuestros escritos. De vez en cuando es bonito acabar una de estas minihistorias con buen sabor de boca.

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  6. @Gabriel Palafox
    Hola Gabriel, gracias. Espero que la novela vaya viento en popa a toda vela, seguro que sí. Y gracias por la foto, ahí quedará.

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