miércoles, 29 de febrero de 2012

CROQUETAS O EL ARTE DE SEDUCIR

-¿Qué llevas puesto?
-Camiseta negra de tirantes, braguita de encaje negro.
-Hummm, sigue?
-¿Te gusta?
-¡Ohhh! sí, me gusta.
-Siente mis labios sobre tu cuello, ¿los sientes?
-Siii, los siento?
-Mi mano acaricia tu nuca, la otra la deslizo suavemente por tu pecho.
-¡Ahhh! Lo noto? Estela con una mano removía la bechamel, la otra sostenía el inalámbrico. El delantal rojo con lunares negros, salpicado de lamparones de aceite, destacaba con sus graciosos volantes sobre el chandal rosa y gris.

Pilar. vinculoprivado.blogspot.com


23 comentarios:

  1. Un relato muy bueno, que mezcla con sabiduría un leve erotismo con un chispazo final de humor, combinándolos en una interesante receta (nunca mejor dicho). No obstante, veo un poco de lío con los signos de interrogación. En algunas frases ("Siii, los siento?", "Hummmm, sigue?") creo que quedarían mejor signos de exclamación. Es una opinión. Aparte de ese pequeño detalle, muy buen micro. Enhorabuena, y bienvenida a Relatarium.

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    1. Perdona Andrés te he respondido más abajo. Como se nota que soy nueva en esto. Espero que el orden de factores no altere el producto. El error me hará andar más alerta la próxima vez.

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    2. Creo que no fallan los signos. Es que trata de meter al que creo marido o pareja, en la conversacion con un "protagismo de NO CLIENTE"
      Creo que se conocen tanto, que cabe esa interrogación por ser la respuesta obvia para ellos. Hay cierta caridad, ternura y "obligación" en su respuesta retórica.

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  2. Me ha encantado la dualidad de una persona, haciéndose la erótica en lo virtual e intangible. En contraste con la relaidad pura y dura, con delantal, en la cocina.
    Todo es posible. Das ideas. La persona puede actuar con diferentes cables.
    El comentario, respetuoso y equilibrado, demuestra lo mismo.
    Arena

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    1. Muchas gracias Andrés. Juraría que había puesto los signos de admiración en vez de interrogación, no me he dado cuenta hasta que tú me lo has indicado. Quien sabe si mi subconsciente pulula a su libre albedrio e igual que en el relato las manos están en un sitio y la cabeza en otro.

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    2. Me encanta que te encante Arena. He tratado de ser lo más respetuosa posible, pues en el erotismo es muy díficil dilimitar. Pero precisamente de eso se trata de insinuar sin llegar a la obscinidad. La imaginación hace el resto.

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  3. Pilar. Me ha resultado muy visual, divertido, imaginativo, respetuoso con el lenguaje y de una agradable lectura.
    Me gustó mucho.
    Un abrazo.

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    2. Gracias Albada por tus observaciones. Me agrada que te halla gustado. Curiosamente cuando lo terminé de escribir mi cara dibujaba una sonrisa, mezcla de imaginar lo que describo y de la posible sonrisa que pudiera arrancar a quien lo leyera.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Pluriempleo,o el amante impaciente por llegar a casa. La bechamel, deberia resultarme orientativa. Pero me sirve por igual para las dos situacdiones. O más, junto las que se me estan escapando.
    Me ha gustado el micro. Refleja , según lo entiendo, la fantasía cuando la vista está ausente y disfrazamos el tedio de lo cotidiano.

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    1. Gracias ortiguense, esa es la idea y por suerte o desgracia demasiado habitual

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  6. Anónimo5/3/12 7:46

    Aunque en este micro no se explicita el sexo de quien remueve la bechamel, estoy intentando imaginar una escena equivalente con un "inequívoco" hombre de protagonista. No me acaba de salir. Tal vez por un subconsciente prejuicio sexista.

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    1. Anónimo5/3/12 15:19

      Aparte de decirlo el texto con toda claridad, las braguitas de encaje y el nombre, ayudan mucho a evitar equívocos. No deja de ser un juego de pareja al 806.....

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  7. Quien remueve la bechamel se llama Estela, no se si te servirá para aclararte con tu subconsciente o te lo complicará más. Me agrada que puedas imaginar la escena desde varios puntos de vista.
    Saludos.

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    1. Anónimo5/3/12 19:58

      Ah, es tela...Claro, estoy más que ido, o quizás ida. Bueno, ¿cómo funcionaría un micro así con un hombre en lugar de una tela o Estela?

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  8. Anónimo6/3/12 1:18

    Para llevar braguitas y camiseta de encaje, tendria que ser como mínimo afeminado el hombre. Entonces el micho entraría en otra dimension, que a la vista está que no pretende.
    Es nada más , y nada menos, que una mujer en la cocina, con una fantasia virtual o telefónica con insinuacion erótica , al mismo tiempo. todo es posible, da ideas.

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    1. Anónimo6/3/12 8:24

      No, no. No es ponerle braguitas al hombre. Es imaginar a un hombre entrando en el tipo de juego que este micro propone. La pregunta es si sólo podemos imaginar a una mujer protagonizando una fantasía como ésta. Y, si la respuesta es que no, que también un hombre, bueno, pues pregunto cómo sería la escena imaginada.

      Voy un poco más allá: Tal vez el uso de una mujer en esta fantasía, en lugar de un hombre, o la posible dificultad de encajar a un hombre en la misma, sea fruto de un cliché, un prejuicio sexista por parte de quien imagina la escena (autora y lectores). Sólo tal vez.

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  9. A ver, a un relato se le pueden dar las vueltas que se quiera, desmontarlo, volver a mezclar las piezas y volverlo a montar de distinta manera, deconstruirlo en plan Adrià, comprimirlo o agrandarlo. Una idea para un cuento es como una paella, cada uno tiene su forma de hacerla, de colocar los ingredientes, a uno le sobran cosas que a otro se le antojan imprescindibles e irrenunciables. De eso a hablar de clichés sexistas por parte de autora y lectores va un tramo. Si hay algo que no quiero ver es corrección política en la literatura. La idea llevó a la autora por ese camino, un camino que ella desarrolló y comparte con nosotros. Por favor, dejemos en paz el manido y sobado tema de los prejuicios y clichés sexistas.

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    1. Anónimo6/3/12 20:25

      Vaya, parece que ya no es políticamente correcto plantear nada con un mínimo cariz debatible, máxime llevado constructivamente, como creo que se ha estado llevando. Lástima de inmovilismo mental y de excesiva corrección política (argumentando precisamente que lo contrario es lo demasiado PC: clásico intento de voltear la tortilla).

      Pero, ahora en positivo: Sería interesante que alguno de los lectores que disfrutaron de la escena intentase desarrollar, mentalmente, una narración en que el centro de la fantasía erótica no sea una mujer. A modo de "autotest".

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    2. Perdone, no se equivoque, usted puede plantear lo que le apetezca, faltaría más. Pero, de igual manera, creo que puedo expresar mi opinión si digo que el hecho de considerar posibles prejuicios sexistas por parte de autor y/o lectores es, a mi modo de entender, ir demasiado lejos. Y no veo necesario, por lo menos yo, ni como "autotest" ni como nada parecido, dedicarme a cambiar el sexo de los personajes de los cuentos que leo. Si empezamos a cuestionar los "prejuicios sexistas" de los autores en función de que su personaje sea hombre o mujer, mal vamos. Pero bueno, yo padezco de inmovilismo mental, qué le vamos a hacer...

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  10. Anónimo6/3/12 13:45

    En este caso estoy de acuerdo con Andrés moreno.

    Arena.

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  11. Ante tanta polémica.Os remito a un segundo Croquetas o el arte de seducir II. De todas formas a mi me gusta más el primero.

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