jueves, 23 de febrero de 2012

Funeral

Si algo no le había gustado nunca era el raso, especialmente si era rosa, y allí estaba ella, tumbada y rodeada de raso rosa por todas partes. Algo tenía, pues no podía moverse, pero no estaba incomoda, a pesar de no ser una cama, le hizo gracia pensar que estaba en una cuna. Oía cánticos, como blues, o mejor gospel, sí se acordó, que de joven se puso de moda, ahora sólo se cantaban en las iglesias, cuando querían hacer un funeral moderno, de esos participativos. ¡FUNERAL PARTICIPATIVO! Alfred

5 comentarios:

  1. Anónimo24/2/12 0:55

    Es interesante fijarse en que no hay un realto, ni igual, ni parecido a otro, en una misma persona. Y menos en otras. Unos son vivencias, otros creatividad. Eso de escuchar la música de su propio funeral, da ganas de copiarlo. La vivencia claro,habra que aprender...

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  2. Lo importante, es participar!, un saludo.

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  3. !Demonios! rodeada de raso-rosa y oyendo cánticos, me dan ganas de no morirme, aunque no sea más que por no pasar por ese trago. jeje

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  4. Como el irnos, va a ser una cosa segura, mejor aprender a hacerlo pudiendo escuchar la música, Y eligiendo el modelo, si es posible. Marga yo preferiria el rosa al amarillo, pero en la variead es ta el gusto, Todos igual sería muy aburrido.
    gracias por tu amable respuest y saludo, Albert, digo Alffred.

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  5. Gracias mil, por haber disfrutado leyéndolo, el trago lo pasaremos todos, pero si nos enteramos mejor, con música de Bach, por supuesto. saludos

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