No lograba unir los pensamientos que uno tras otro se le amontonaban como ropa sucia en el lavadero. Los años al fin habían fraguado su destino. Había sido una persona malévola y cruel. En su laboriosa y enrevesada estrategia había destrozado familias, producido sufrimientos innecesarios y transformado personas felices en desgraciadas. Ni los consejeros de sus estudiadas actuaciones, ahora le acompañaban. Sólo le quedaba angustia en el alma y telarañas, muchas telarañas en la cabeza.
Pilar. vinculoprivado.blogspot.com
Lo que se dice, ¡toda una bruja!. Un saludo.
ResponderEliminarTú lo has dicho... Es otra manera de calificarlo.
EliminarGracias por leerlo.
Saludos Alfred.
Tambien se la llaman persona tóxicas , haberlas haylas.
ResponderEliminarY manipuladoras, cuando se cruzan nuestro camino, destrozan y siembran desgracias. Nunca se ven hartas, aunque consigan su objetivo, siguen tejiendo y tejiendo... Lo peor para ellas es saberse descubiertas, en este punto se vuelven aún más agresivas en sus ataques.
EliminarDoy fé.
EliminarMuy bueno.
Tambien las hay que van con la máscara de pacificas , jabonosas y correctas, y cunado se les cae a máscara son esperpénticas. De todas maneras, está demostrado que ninguna persona es malevola del todo ni santa tampoco. No han de afectarnos.
ResponderEliminarArena
Y las que van de directas y francas, como si fuesen virtudes que justifiquen su impertinencia y vulgaridad.
EliminarElemental.
ResponderEliminary los que van dentro caparazones, sin dar la cara, insultando, son muy finos y selectos , ellos. Quien ha nombrado las virtudes? Es cuastión de preferencias e interpretaciones. tiene que haber de todo, se ve.
ResponderEliminarElemental, claro.