martes, 9 de abril de 2013

El cadáver desaparecido

-Señora, ¿me recuerda? Soy el detective que investigó la desaparición de su marido hace 30 años. Sé que usted lo asesinó. Nunca encontramos el cadáver, nunca pudimos probar nada, pero sé que usted lo hizo. No se preocupe, el crimen prescribió. Es... sólo curiosidad. La mujer contempló al anciano, desdeñosa y altiva. -Sí, lo hice. Yo lo maté. Aquella Navidad... -¿Cómo se deshizo del cadáver? Vigilamos su casa, la registramos exhaustivamente... -Sí, lo sé. Sus hombres fueron muy concienzudos. ¿Ha leído usted un relato sobre una carta que se oculta a los más meticulosos registros dejándola prácticamente a la vista? -Sí, lo he leído. Pero... La mujer lo interrumpió. -Yo hice lo mismo... y salió bien. En efecto, sus hombres registraron la casa hasta el último rincón. Pero ni el más avispado de sus detectives sospechó de aquel muñeco de Papá Noel colgando del balcón...

Hank66

4 comentarios:

  1. Anónimo9/4/13 21:26

    Puñetas, Hank, qué productividad. Una de piratas, una "road movie" en potencia, dos "thriller" (mea culpa por tanto anglicismo), y todas con su quiebro humorístico. Narración clásica, pulcra y eficaz. Me gustan.

    El Manco del Espanto.

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  2. Muchas gracias, Manco. La verdad es que he hecho un poco de trampa. Son relatos que tenía guardados y que, por motivos de espacio, no cabían en el antiguo formato de Relatarium. Como ahora se ha ampliado el número de palabras, tienen cabida y me apetecía colgarlos aquí. Saludos.

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  3. Un placer leerte Hank, como siempre.
    Un abrazo.

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  4. Muchísimas gracias, Miguel. Para mí es un placer volver a Relatarium y compartir mis relatos con vosotros. Un abrazo.

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