domingo, 14 de septiembre de 2014

Ella

En el centro de la nada más regular, un destello veteado irrumpe, allí mismo, donde nacen los sentidos. Química surcando tormentas del sistema nervioso. Pierdo el control. Ya no gobierno mi propio cuerpo. Nunca imaginé que pudiera ser capaz de hacer ciertas cosas.

Creo que la he vuelto a ver. Aunque no está. Su olor característico está por todas partes. Incluso me atrevería a decir que mi saliva retiene el sabor de su cuerpo desnudo, entregado sin condiciones. Esa maravillosa criatura libre que necesitaba ser esclava unos minutos.

La primera vez... -todavía guardo ese trocito de inmortalidad envuelto en pequeñas dosis- me colonizó y, en las sucesivas y reiteradas batallas, -porque jamás fueron encuentros- me fue adquiriendo, sorbiendo como si de un elixir se tratara. No supe parar, no quise terminar.

Entré en un juego sin reglas, sin límites establecidos. Ella era el centro del mundo y sus rayos daban vida a todo lo que exponía. Empezaron a entra r más jugadores. Las combinaciones surgieron sin prever una falta de aire donde la elasticidad no encontró disfraz donde habitar.

Ella sigue intacta. En mi recuerdo, seguimos jugando. Los límites no se hacen preguntas. Morir y nacer el mismo día es la única forma de entender el sexo tras conocerla. Detrás de estos barrotes soy feliz. Fuera, no me espera nadie. Pronto nos reuniremos y seguiremos jugando, sin que nadie nos moleste. Esta vez, juntos... para siempre.

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8 comentarios:


  1. A pesar de toda nuestra voluntad, de los años que transcurren, a pesar de las ansias de la vida, existen personas que nos dejan huella en el alma, impregnada a vida. Quizas la muerte podría jactarse de poder borrarlas de nuestra memoria
    Y aun asi, no estoy segura de que esté en su poder.
    Poco sé de esta lucha, si hay que combatir o dejar hacer, o si solamente hay que dejarse llevar cuando la memoria viene recordarnos que jamás estaremos sólo. El otro siempre estara allí, agazapado detrás de un rayo de luz más fuerte que los demas. Y que facil es reconocerlo..no verdad ?
    Este relato es magnífico para millares de razones querido amigo …

    Henriette.

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    1. Muchas gracias por tu sincero comentario, Henriette. Recuerdos que mutan a sentimientos. Es cuando el pensamiento se hace físico y duele: esa es la señal, la que llevaremos el resto de nuestra existencia, como un estigma perenne.
      Un beso, mademoiselle...!

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  2. Anónimo15/9/14 0:22

    Muy bueno. Menos mal que la imaginación no se pierde . ¿Qué seria de nosotros sin ella?.

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    1. Creo que nuestra imaginación expira después de nuestro cuerpo, y... ¡qué suerte la nuestra!
      Saludos y gracias por comentar.

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  3. ¿Se sentirán así los maltratadores cuando todo haya terminado y purguen sus culpas? dueños por fin de quien ya no existe.
    Un abrazo.

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    1. ¡Quién sabe Marga! Aunque la condicíón humana nos hace únicos. La posesión tiene múltiples variantes y la temeridad se apodera de todo.
      Un beso.

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  4. Ella, lo femenino, ha sido siempre un arcano para la literatura. Ese mundo misterioso, sorprendente, diferente y mágico que conforma la mitad de la humanidad para la otra mitad, es y ha sido siempre una fuente inagotable de inspiración. Yo creo que también el amor reúne esa atracción misteriosa, que ciertas "ellas" la hacen todavía más especial. Una suerte, sin duda tener la oportunidad de vivir a esas "ellas". Aunque, como todo lo especial, lleven consigo una alta factura. Más IVA. Un abrazo.

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  5. Como me gusta comprobar una y otra vez, que estás dispuesto a darlo todo por: "El día que fuimos dioses". Ya negociaremos con la vida después de la tormenta... merece la pena arriesgar.
    Un abrazo, Francisco.

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