miércoles, 23 de octubre de 2013

LA MÁS TIERNA HISTORIA DE AMOR Y SEXO JAMÁS CONTADA

Doblé la esquina, ensimismado como iba en mis pensamientos.

Inesperadamente, la vi.

Mi corazón dio un vuelco y comenzó a latir aprisa, trastabillado. Nuestras miradas, atrayéndose la una a la otra como potentes imanes, acabaron cruzándose y entrechocando estrepitosamente como los sables de dos maestros de esgrima.

Una chispa saltó cuando me zambullí en la profundidad de sus ojos, enigmáticos, misteriosos, lascivos. Una chispa que prendió un voraz fuego que, inevitablemente, acabaría consumiéndonos entre sus llamas.

Me vino a la cabeza, húmedo y lujurioso, el recuerdo de nuestro maravilloso y tórrido encuentro. Ya había pasado un año pero continuaba grabado a fuego en mi mente. Ella, yo, solos y desnudos, cuerpo contra cuerpo, entregados al placer de la carne en una orgía animal y desenfrenada.

Sé que ella, justo en el mismo instante que yo, también lo recordó estremeciéndose.

Sin embargo, las cosas habían cambiado. Allí estaba en lo alto de aquella escalera.

Y no estaba sola.

Yo… no acababa de comprender.

¿Qué podía ofrecerle aquel hombre que no pudiera yo entregarle con creces?

Las notas de un pasodoble se escuchaban desde algún lugar indeterminado de la calle.

Todavía te añoro, Jacinta.

¡Qué nombre tan extraño para una cabra!



Cándido Macarro

Fusiones ligeras

En el cuadrilátero inventado, con calzones negro y blanco, se enfrentaban el tú y el yo. Ambos, como simples átomos, en una búsqueda sin brújula de un núcleo más pesado, más denso y de mayor peso atómico.

Cada uno en su rincón escucharon la campana del primer asalto, desde su escala y su visión. Desde su entidad incuestionable y la conciencia real de sus talentos y sus limitaciones.

Los polos opuestos a veces se atraen, sabiendo de antemano que hay bailes de iones donde las suman no suman, pero asumieron el riesgo de la resta.

Los átomos enredados en un puzzle de amor, devinieron en lances de miradas incendiarias, en acercamientos cuerpo a cuerpo, en rendiciones sutiles y en victorias perecederas.

Cuando se produjo la fusión, con la energía liberada, cayeron a la par las toallas blancas al centro del ring.

El sobrecalentamiento del tú y del yo, produjo en las gradas un olor a expectativa inconclusa, un silencio sideral a intento falli do, que no rompió la promesa de nuevos contrincantes que bailaran el son de las fusiones donde alcanzar un empate técnico entre unos egos donde quepan por igual tu tú y mi yo.



Anónimo

domingo, 20 de octubre de 2013

A las tetas o pechos tuyos..

Me sonrojan y vuelven loco, te quiero,

y no por ellas y sí por el resto,

quitaría de un bocadillo diario (si lo comiese a diario)

me quitaría de diez gripes por tus pechos o tetas,

te amo sin ellas, te quiero con ellas.

Mujer que alimentas por primordial al Mundo,

sin tí, amor, sin tí ¿Qué leches seríamos?

Nada más hermoso que una madre a su vástago,

yo embobado pienso; ¡ahí está! el todo del Universo;

yo he llorado por ver a un bebe comer de tí,

yo he llorado por ver a un bebe hacerte llorar de amor,

yo he llorado por ver como un bebe infructuosamente

quiso abarcar tanta hermosura,

yo he llorado cuándo tuviste miedo de todo ello

por perder ese todo que he llorado.

Y no te quiero amor, te AMO, amor, pese haber perdido

mi disfrute y su alimento.

Tus pechos o tetas están en tus ojos, en tus manos,

en tus caderas y tobillos. Están en tu sonrisa, en el cariño,

y en las voces de arrullo. Tú, amor mío, eres pechos o tetas

del mismo modo que la estrella sol nos vive y da VIDA.

Me sonrojan y vuelven loco, te amo,

y no por ellas y sí por el resto.

Lucha amor mío, no por mis deseos y vicios, gana a la vida

tu propia vida, y a cuenta, con o sin ellas o ellos

siempre serás la mayor de las hermosuras.

Una flor no deja de serlo tras perder sus pétalos, eres fragancia,

el aroma del Universo, y te amo, tanto como lloras por sentir

a tu vástago prendido o no de tu pecho.

Ramón María

sábado, 19 de octubre de 2013

Microteca-1

El libro, ópera prima de ese autor primerizo, tembló de emoción cuando lo acomodé entre Dino Buzzati e Italo Calvino. Aún intenta esconder su lomo, avergonzado.

country49

Se despertó

Se despertó con ganas de orinar. Afrontando la oscuridad y el miedo saltó de la cama, agarró su osito de peluche y, abrazándolo, avanzó aterrorizado por el pasillo. Pensó en mamá con devoción, pero sabía que papá no le permitía despertarla. Entró al baño y encendió la luz. La claridad y el aflojar de esfínteres le brindaron un bienestar momentáneo.



Salió otra vez al pasillo y al pasar por la cocina escuchó el zumbido del frigorífico. Recordó el tarro de mermelada en su interior y entró a buscarlo. Allí estaba, pero bajo la luz blanquecina había algo más. Envuelta en una bolsa de celofán, la cabeza ensangrentada de papá le miraba fijamente.

Quiso correr, pero sus piernas estaban enterradas en el suelo hasta las rodillas. Entonces se abrió la puerta del dormitorio y entró papá. “¡Despiértate, perezoso! ¡Veamos esas sábanas, a ver si hoy están secas o mojadas!”.



El Manco del Espanto

viernes, 18 de octubre de 2013

Se despertó

Se despertó con ganas de orinar. Afrontando la oscuridad y el miedo saltó de la cama, agarró su osito de peluche y, abrazándolo, avanzó aterrorizado por el pasillo. Pensó en mamá con devoción, pero sabía que papá no le permitía despertarla. Entró al baño y encendió la luz. La claridad y el aflojar de esfínteres le brindaron un bienestar momentáneo.



Salió otra vez al pasillo y al pasar por la cocina escuchó el zumbido del frigorífico. Recordó el tarro de mermelada en su interior y entró a buscarlo. Allí estaba, pero bajo la luz blanquecina había algo más. Envuelta en una bolsa de celofán, la cabeza ensangrentada de papá le miraba fijamente.

Quiso correr, pero sus piernas estaban enterradas en el suelo hasta las rodillas. Entonces se abrió la puerta del dormitorio y entró papá. “¡Despiértate, perezoso! ¡Veamos esas sábanas, a ver si hoy están secas o mojadas!”.



El Manco del Espanto

ACTOS AMARILLOS

Hay actos entre amantes que se asemejan a esos peces crudos, cortados con precisión y bien aderezados que los japoneses convierten en sensuales seducciones.

Hay actos entre amantes que recuerdan a la comida cantonesa: variados, agradables, equilibrados, festivos y que dejan abierta la puerta a la renovación del deseo.

Hay actos entre amantes que parecen platos de la cocina al estilo sichuan: plenamente picantes y satisfactorios, sorprendentes aunque se basen en recuerdos conocidos.

Hay actos entre amantes que son como la degustación de un pato pequinés: el cadavérico pato no es atractivo, pero una vez cortado, envuelto un pedazo en una tortita, acompañado de aderezos vegetales y de una espesa y dulce salsa, se transforma en un bocado inigualable que invade los sentidos y deja rastro en el recuerdo.

Y hay actos entre amantes que expresan la universalidad de la satisfacción que produce la ingestión del contenido de esos grandes boles orientales de so pa repleta de ingredientes tan variados como aparentemente contradictorios entre sí, pero que resuelven sus diferencias gracias al sabroso caldo que los unifica.



Alfonso Blanco

jueves, 17 de octubre de 2013

Punto y Final

No me gustó que me llamara “sintagma nominal”. Me lo soltó con ufanía atirantando el sonido fricativo característico de su dialecto.

Que fuera la frase principal no le daba derecho a insultarme.

“Eres un traidor”.

“Pero cariño, ha sido sólo un escarceo. No me gustan las subordinadas. Siempre dóciles, dependientes y acompañadas a cada instante por esas malditas partículas. La chismosa conjunción tuvo la culpa.”

Pero de nada sirvieron mis argumentos, su raíz enrojecía de celos. Buscaba palabras justas a la altura de la ofensa, pero le faltaron sufijos.

“Ojalá fuera frase de otra lengua. Eres un simple sujeto, no eres nadie sin mí.”-me decía acercándose a mis vocales y lanzando por su mirada tildes afiladas-“Yo te otorgo el don de la acción y del ser y en este mismo instante te convierto en elíptico.”

Y ante la amenaza, me vi obligado a clavarle un punto final en el verbo.



Montesinadas

miércoles, 16 de octubre de 2013

Espejismo

La vida es como un espejismo, la única diferencia es que al ser real somos nosotros los que al suponer alcanzarla, desaparecemos.

http://migueldiazmiron.blogspot.mx

Miguel Díaz Mirón Keusch

martes, 15 de octubre de 2013

Cine Extranjero

Lo que da más miedo de una película de terror extranjera es oírla doblada al castellano.

http://migueldiazmiron.blogspot.mx

Miguel Díaz Mirón Keusch