martes, 5 de octubre de 2010

Cuando acaba el día

Recorre el camino de vuelta a casa despacio, deleitándose en cada paso, demorándose con las sombras, deteniéndose a charlar con los espectros que deambulan por las esquinas, saludando a la Luna, intentando alejar el momento en que irremediablemente ha de cruzar la puerta. Su hogar, que, no hace mucho era un oasis, fue devorado una noche por la arena y el viento.

Cronopio


2 comentarios:

  1. veintiuno6/10/10 12:48

    Cualquier motivo es una excusa para demorar la vuelta al lugar donde fue tan feliz y ahora no encuentra completamente nada.
    Tu haces que parezca fácil, cronopio, pero expresar sentimientos tan subconscientes es como la diferencia que existe entre el ser y el parecer. Una vez más, gracias por escribir.

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  2. Y una vez más, gracias a ti por tus comentarios, veintiuno.

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