viernes, 8 de octubre de 2010

EL CUENTO DE OCTAVIO

Ya no era un SECRETO. Podía escuchar al pueblo entero riendo con alborozo. Su coraje convertido en burla; el drama de su muerte era una caricatura que corría de BOCA en boca como la LLAMA persigue al combustible.Lloraba desconsolado. Desollado en los brazos, sangrando por la ceja, mellado y dolorido. Fracasar en un intento de suicidio era un castigo a la soberbia; hacerlo porque la cuerda resultó ser más larga que la altura del PUENTE, un esperpento. Y ni siquiera el alivio de la muerte.
juanxxi

8 comentarios:

  1. Anónimo9/10/10 5:32

    Me gusta, pero se nota que no te has suicidado nunca, pues hay un error de bulto.

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  2. Tienes toda la razón en lo de mi experiencia... pero el hecho esta basado en una triste realidad, la de mi vecino Octavio. Lo cierto es que la ficción y la realidad son ámbitos diferentes: la realidad llega a parecer ficción sin problema, pero la ficción siempre tiene que parecer real, y si te parece que falla algo... por algo será. Sería estupendo saber cuál es el error...

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  3. veintiuno9/10/10 12:37

    Juan, a mi personalmente me gusta, esta bien relatado y encima has utilizado todas las palabras disponibles para un tema, que encima dices que es real, ajustándote a la realidad. Es fácil hablar desde el anonimato, que mucho me temo que no es tan anónimo...
    En cuanto a la experiencia en los suicidios, no creo que sea un hábito al uso y luego explicar, ???
    Un saludo.

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  4. Si veis a un tipo encima de un puente con una cuerda, no os asusteis. Solo esta haciendo puenting. Los suicidas que se tiran de los puentes no se ponen cuerda, lo que quieren es estrellarse contra el suelo.
    ¡Que emoción 21, empieza la caza de brujas.

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  5. Anónimo, jajaja, ¡qué listo eres! pero....
    además del puenting, para los suicidas, existe el "ahorquing", con lo cual el relato de Juan queda correcto y sin contradicción.

    Me gusta, Juan, porque es la realidad que conoces, la que has contado.

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  6. Efectivamente, ató la cuerda a la pasarela de un puente para ahorcarse... ¿para qué sino? La cosa tiene más coña, porque luego se fue al bar a emborracharse y dicen que repetía una y otra vez: "¡la última vez que me suicido!" Es un pobre diablo al que le abandonó la mujer y la hija. Graaaacias

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  7. Me parece genial que repitiera"la última vez que me suicido".
    Tras un lavado de estómago es eso lo que dicen.Bueno,o por ese sistema.
    En definitiva:utilizando las palabras sugeridas,quedando un buen sabor de boca tras su lectura y siendo un gran relato...Chapeau

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  8. papelylápiz12/10/10 18:20

    Se me pasó este relato que me parece estupendo. Genial la expresión "...como la llama que persigue al combustible...". No comparto la opinión de Anónimo, pues lo cierto es que -y esto ya parece un tópico- la realidad supera con frecuencia a la ficción (como bien decías con otras palabras, Juanxxi).

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