miércoles, 20 de octubre de 2010

Apariencias

El ultimo cliente que cruzó la puerta del despacho me encargó que investigara a una rubia platino de largas piernas, mirada lánguida y caderas sinuosas.
No tardé demasiado en descubrir que la rubia platino de largas piernas, mirada lánguida y caderas sinuosas sufría alopecia, era bizca, tenía protesis en ambas caderas y usaba alzas.
En fin, este oficio no es lo que era, y al fin y al cabo, yo tampoco me llamo Marlowe.
Cronopio

4 comentarios:

  1. veintiuno21/10/10 9:59

    Es buenísimo Cronopio. Qué bien mostrado el contraste entre lo que imaginamos o intuimos, con la realidad más cotidiana. Y es que como siempre se dice, "no todo lo que parece, es". Solo una cosa, Cronopio, el título le daría más calidad aún... te recomiendo entrar y colocarle uno, el que hubieras pensado.

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  2. Gracias, veintiuno. Respecto a lo del título, ha sido un olvido. Y no sé muy bien cómo ponerlo una vez publicado el texto. Había pensado en algo así como "Apariencias". Si tú sabes cómo hacerlo, me harías un gran favor poniéndolo, pues yo soy bastante torpe con estas cosas de la informática. Gracias de nuevo.

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  3. ...más que "apariencias" parece ser un problema de percepción de la realidad de "el último cliente", ya que la suma final parece bastante esperpéntica como para pensar que su apariencia escondía todo eso... Serán los ojos del enamorado...

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  4. Sólo por mentar a Marlowe (Chandler es uno de mis favoritos) ya me gusta. Pero creo que le has dado un giro humorístico muy interesante.

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